Roi Porto en una imagen promocional
Roi Porto en una imagen promocional

Roi Porto publica un tema inspirado en una famosa obra de Lorca

“Silencio” llegará este 18 de septiembre como penúltimo adelanto del EP que el artista dedica a Federico García Lorca y se acompaña de una sesión fotográfica inspirada en Ofelia

Roi Porto vuelve a mirar a Federico García Lorca para el tercer adelanto de su proyecto más personal. El artista publicará este viernes 18 de septiembre “Silencio”, una canción inspirada en La casa de Bernarda Alba con la que continúa construyendo un EP dedicado al autor granadino en el 90 aniversario de su asesinato. El lanzamiento llegará acompañado de una sesión fotográfica firmada por Pelayo Alvest, en la que Porto se transforma en Ofelia y conecta el imaginario lorquiano con una puesta en escena mucho más contemporánea.

La canción parte de una de las obras más reconocibles de Lorca para detenerse en una idea que atraviesa todo el texto: el silencio como forma de violencia. Porto lleva ese concepto a un terreno musical de indie-pop oscuro, con una producción marcada por sonidos metálicos y envolventes que acompañan una interpretación que va creciendo desde la contención hasta un registro mucho más desgarrado. La intención no es adaptar literalmente la obra, sino utilizar su atmósfera para hablar desde el presente de un mecanismo de opresión que sigue resultando incómodamente reconocible.

El tema se convierte así en el penúltimo capítulo de un proyecto que Roi Porto ha ido construyendo durante 2026 alrededor del universo de Lorca. El EP completo llegará en octubre bajo el título Las estrellas no tienen novio, nombre de la última canción que cerrará esta serie de reinterpretaciones en las que música, literatura, identidad y memoria se cruzan desde una mirada queer y contemporánea.

Ofelia entra en el universo de Bernarda Alba

La parte visual de “Silencio” amplía esa lectura con una sesión realizada durante una performance en el Parque del Oeste de Madrid. En las imágenes, Roi Porto aparece caracterizado como Ofelia, simulando su muerte en un aljibe, en una referencia directa al personaje de Shakespeare que tuvo una fuerte presencia en el imaginario artístico de Lorca.

La elección no es casual. El personaje de Ofelia, asociado a la fragilidad, la represión y la muerte, funciona como un puente entre dos universos literarios separados por siglos pero unidos por una misma carga simbólica. Porto y Pelayo Alvest utilizan esa imagen para reforzar la idea de silencio, ahogo y encierro que ya estaba presente en La casa de Bernarda Alba, trasladándola a una estética visual que mezcla performance, fotografía y referencia clásica.

Ese diálogo entre disciplinas es uno de los elementos que está definiendo el proyecto lorquiano de Porto. No se trata únicamente de publicar canciones inspiradas en textos conocidos, sino de construir alrededor de ellas un lenguaje visual propio que permita releer a Lorca desde códigos actuales y desde una sensibilidad ligada a la identidad, la diversidad y la expresión artística.

Un proyecto que conecta literatura, música y memoria

Originario de A Coruña, Roi Porto lleva más de dos décadas vinculado a la música como DJ, cantante y agitador cultural, además de mantener una presencia activa dentro del movimiento LGTBIQ+. Su trayectoria ha transitado entre la electrónica, el pop, el house, el techno o incluso el bolero, una mezcla que también se refleja en una forma de entender la música como espacio de libertad y de expresión personal.

Esa mezcla de registros ha marcado también sus últimos lanzamientos. Tras colaborar con artistas como Maximiliano Calvo y Valentina, Porto centró progresivamente su trabajo en un repertorio propio donde ha abordado temas como la salud mental, el empoderamiento o la identidad. Canciones como “Hace ya tiempo que no estoy contento” o su revisión junto a Sofía Cristo de “Ritmo de la noche” han servido para consolidar una etapa creativa más personal, que ahora encuentra en Lorca una nueva vía de exploración.

A comienzos de 2026 lanzó “Quiero ser libre”, tema con el que se postuló al Benidorm Fest, y desde entonces ha ido dando forma a esta trilogía lorquiana que terminará de completarse en octubre. “Silencio” se sitúa en medio de ese recorrido como una de las piezas más oscuras del proyecto, tanto por su sonido como por el tema que aborda.

Lorca, noventa años después

El lanzamiento llega en un año especialmente simbólico para la memoria de Federico García Lorca, coincidiendo con el 90 aniversario de su asesinato. Porto utiliza ese contexto no desde la nostalgia, sino desde una voluntad de reinterpretación que busca acercar su obra a una generación distinta, alejándose de una lectura estrictamente académica y llevándola al terreno del pop, la electrónica y la performance.

La casa de Bernarda Alba sigue funcionando como una de las obras más poderosas para hablar de control, represión y deseo, y “Silencio” parte precisamente de esa vigencia. Porto convierte el encierro físico y emocional de la obra en una canción que pone el foco en aquello que no se dice, en la violencia que se instala cuando callar deja de ser una elección y en la necesidad de romper ese espacio de contención.

Con “Silencio”, Roi Porto no intenta actualizar a Lorca como si necesitara ser modernizado, sino demostrar que muchas de sus tensiones siguen vivas. El EP Las estrellas no tienen novio terminará de cerrar esa lectura en octubre, completando un proyecto donde la literatura deja de quedarse en la página para transformarse en música, imagen y memoria.

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