Fydo en una imagen promocional
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Fydo: “Quiero enseñar cuál es mi verdadera esencia”

Después de más de dos décadas formando parte de Alexis y Fido, Fydo abre una nueva etapa en solitario con “Cliente Fiel”.

Hablar de Fydo es hacerlo de una de las figuras que ha contemplado la evolución del reguetón prácticamente desde sus cimientos. Mucho antes de que el género conquistara las listas internacionales, las plataformas digitales y los grandes estadios, Joel Martínez ya estaba acercándose a los clubes de Puerto Rico y formando parte de una escena que todavía trataba de encontrar su identidad. Después llegaría Alexis y Fido, uno de los dúos fundamentales para entender la expansión internacional del género y responsable de una trayectoria que supera las dos décadas.

Ahora el puertorriqueño afronta un desafío diferente. Cliente Fiel inaugura su proyecto como Fydo, una aventura individual que no supone el final de Alexis y Fido. Ambos continuarán ofreciendo conciertos y trabajando juntos mientras desarrollan paralelamente sus respectivas propuestas personales. Para Fydo, sin embargo, el movimiento supone volver a aprender ciertas cosas después de tantos años acostumbrado a construir canciones junto a su compañero.

En conversación con Revista YOUNG, Fydo reconoce el vértigo que provoca descubrirse solo delante de una canción completa. También explica por qué ha decidido avanzar sencillo a sencillo, habla de la mujer real que inspiró Cliente Fiel y analiza cuánto ha cambiado el reguetón desde aquellos primeros años. El artista también cuestiona una industria capaz de convertir la viralidad en sinónimo de carrera musical y reivindica el sacrificio que existe detrás de mantenerse durante décadas.

“Alexis y Fido no se ha roto”

Arrancas una carrera en solitario después de décadas junto a Alexis. ¿Cuándo veremos realmente a Fydo presentando su música solo sobre un escenario?

Ya han empezado a preguntarme por presentaciones en solitario, incluso aquí en España, pero ahora mismo todavía no tengo planteada una gira propia como Fydo. En este momento seguimos trabajando con Alexis y Fido y tenemos compromisos y conciertos como dúo. Eso es algo que ninguno de los dos quiere abandonar simplemente porque ahora estemos desarrollando proyectos individuales.

Fydo en una imagen promocional
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Es importante explicarlo porque quizá desde fuera puede interpretarse como una separación y no es así. Alexis y Fido no se rompe. Seguiremos haciendo conciertos y trabajando juntos. Lo que ocurre es que hemos llegado a un momento de nuestras carreras donde también queremos explorar individualmente determinadas inquietudes musicales. Alexis está preparando su proyecto y yo he decidido comenzar a publicar canciones por mi cuenta.

Por ahora quiero concentrarme en construir bien esta nueva etapa antes de pensar en grandes presentaciones en solitario. Cliente Fiel acaba de empezar a caminar y todavía estoy creando todo lo que rodea a Fydo como proyecto independiente. Quiero darle tiempo para crecer y permitir que el público vaya entendiendo poco a poco esta nueva faceta.

Después de tantos años siendo parte de un dúo, tampoco tendría sentido pretender que de un día para otro todo el mundo entienda automáticamente quién es Fydo por separado. Es un proceso y precisamente quiero disfrutar también de ese proceso.

Alexis prepara un disco mientras tú has decidido comenzar lanzando sencillos. ¿Por qué has preferido construir tu proyecto single a single?

Porque antes de pensar en un álbum necesito construir la casa. Durante muchísimos años prácticamente toda nuestra presencia digital estuvo concentrada alrededor de Alexis y Fido. Instagram, TikTok, YouTube y las demás plataformas estaban pensadas para el dúo. Nuestras cuentas individuales nunca recibieron demasiada atención porque toda nuestra energía estaba puesta en alimentar ese proyecto conjunto.

Incluso ocurría algo curioso: publicábamos algo y a veces la gente ni siquiera sabía quién estaba hablando. No sabían si aquello lo había escrito Alexis o Fydo. Nuestras cuentas personales podían pasar semanas o meses prácticamente sin actividad porque no eran una prioridad.

Ahora todo eso cambia. Si quiero lanzar música como Fydo necesito crear mi propio espacio. Tengo que construir un canal de YouTube, trabajar mis redes, generar una comunidad y conseguir que la gente identifique mi voz y mi personalidad sin necesitar automáticamente la referencia de Alexis y Fido.

Por eso prefiero ir canción a canción. No quiero publicar un álbum entero y descubrir que todavía no existe una base capaz de recibirlo como merece. Primero quiero hacer crecer este proyecto, conseguir que el público se acostumbre a escucharme de otra manera y después, cuando llegue un disco, tener detrás una comunidad que ya entienda perfectamente quién es Fydo.

Aprender a terminar una canción sin Alexis

Después de tantos años formando un dúo, ¿te generó vértigo asumir que ahora una canción empieza y termina únicamente contigo?

Totalmente. Y precisamente por eso nunca lo había hecho antes. Cuando llevas tantos años trabajando con una persona terminas desarrollando una dinámica casi automática. Yo podía construir un coro sabiendo que después llegaría Alexis con su verso. Cada uno conocía perfectamente su función dentro de la canción y nos acostumbramos muchísimo a esa estructura.

Ahora la responsabilidad es diferente. Ya no puedo terminar un coro y pensar que mi compañero continuará la historia. Tengo que enfrentarme al tema completo, escribir los versos, construir todo el recorrido y conseguir que funcione únicamente con mi voz. Evidentemente tengo las herramientas para hacerlo porque llevo toda una vida escribiendo, produciendo y creando música, pero una cosa es tenerlas y otra volver a acostumbrarte a utilizarlas de esta manera.

Cliente Fiel fue precisamente la canción con la que me sentí preparado para dar ese paso. No quería intentar imitar el tipo de verso agresivo con el que podía entrar Alexis dentro de una canción del dúo. Si estoy haciendo un proyecto individual, tiene que partir de aquello con lo que realmente me identifico.

También existe esa preocupación inevitable sobre cómo reaccionará la gente. Después de tantos años escuchándonos juntos, sabes que alguien puede darle al play y pensar inmediatamente: “Aquí falta Alexis”. No diría que es miedo exactamente, pero sí existe esa inquietud.

Por eso quiero cambiar ese oído poco a poco. Que la gente vaya descubriendo a Fydo canción a canción hasta que escucharme solo deje de resultar extraño y se convierta simplemente en otra parte de todo lo que puedo hacer como artista.

¿Ha reaparecido incluso cierto síndrome del impostor? Ese pensamiento de preguntarte si el público aceptará a Fydo sin Alexis a su lado.

Sí, completamente. Precisamente por eso no he querido aparecer de repente disparando todos los cañones y presentando un proyecto gigantesco como si nada hubiera cambiado. Estoy haciendo esta transición poco a poco porque entiendo que existe una percepción construida durante más de veinte años y no puedes pretender modificarla en una semana.

Además tenemos una ventaja: el grupo no se ha roto. Si hubiéramos anunciado que Alexis y Fido terminaba definitivamente, no existiría otra opción. Cada uno tendría que salir con todo inmediatamente y empezar desde cero. Pero nuestra situación es diferente y eso nos permite hacer las cosas con más calma.

Lo que queremos es enseñar al público que también podemos hacer otras cosas. Que conozcan quiénes somos individualmente, nuestra personalidad y nuestras capacidades más allá del concepto que conocen del dúo.

En mi caso quiero recuperar también una faceta que mucha gente quizá desconoce. Yo producía ritmos, escribía y trabajaba para otros artistas antes de que Alexis y Fido absorbiera prácticamente toda mi actividad creativa. Esa parte nunca desapareció. Simplemente quedó mucho más escondida detrás del funcionamiento del dúo.

Ahora quiero que el público conozca a un Fydo más completo. El productor, el compositor y también la persona. Alguien cercano a sus seguidores, que puede enseñar otras historias y otras formas de escribir. Y curiosamente creo que conocer nuestras individualidades también puede terminar dando todavía más fuerza a Alexis y Fido cuando volvamos a encontrarnos juntos.

“Ahora puedo contar las cosas que me pasaron a mí”

Entonces, ¿qué puede expresar Fydo en solitario que quizá no tenía cabida dentro de Alexis y Fido? ¿Quién es realmente ese Fydo que quieres enseñarnos?

Quiero enseñar la esencia verdadera de Fydo, especialmente esa parte de escritor y de desahogo personal que muchas veces no podía desarrollar de la misma manera dentro de Alexis y Fido. Hay experiencias que son exclusivamente mías. Puedo contárselas a Alexis y podemos convertirlas en una canción, pero él no las vivió. Cuando escribo solo tengo la libertad de entrar completamente en esos recuerdos porque forman parte de mi propia historia.

Fydo en una imagen promocional
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Cliente Fiel nace precisamente de ahí. Son vivencias y cosas que realmente ocurrieron en mi vida. Y hay muchísimo más que todavía quiero contar. Viví muchas experiencias relacionadas con la noche desde muy joven y además tuve la suerte de estar presente cuando todo este movimiento urbano empezaba a construirse.

Yo estaba allí desde los tiempos del underground, cuando nombres como DJ Playero formaban parte de una escena que todavía estaba creciendo. Era un chamaquito, un adolescente puertorriqueño empezando a agarrar un micrófono, presentándome en discotecas y tocando puertas cuando nadie podía imaginar todavía hasta dónde iba a llegar esta música.

Tengo todas esas historias dentro y quiero plasmarlas en las próximas canciones. Con Alexis y Fido habíamos desarrollado durante años una manera concreta de trabajar. Existía un patrón, una estructura y una dinámica. Yo sabía dónde entraba Alexis y en determinado momento le entregaba el lápiz para que escribiera su parte y expresara lo que él quería.

Ahora no existe ese límite. Puedo coger una vivencia mía y llevarla exactamente hacia donde yo quiera. Esa libertad es probablemente una de las cosas que más me interesan de este proyecto.

“No me importa el nombre del productor si el beat me habla”

Para “Cliente Fiel” has trabajado con Simano Beats. Teniendo acceso a productores históricos o nombres enormes como Tainy, Sky Rompiendo o Luny Tunes, ¿por qué apostar por ese beat?

Porque cuando escucho una pista no estoy pensando primero en el nombre que aparece detrás. Si el beat me gusta y despierta algo en mí, eso es lo que me importa. En este caso escuché la producción, conecté inmediatamente con el estilo y empecé a escribir encima. Cuando apareció Cliente Fiel ya no quería cambiar aquella esencia simplemente para trabajar con un productor más conocido.

He trabajado y sigo trabajando con muchos productores, pero creo que también es importante no dejarse condicionar por los nombres. Una buena canción puede aparecer en cualquier sitio. Si una pista consigue llevarte hacia una historia y sientes que todo encaja, no tiene sentido desmontarla únicamente para poner detrás una firma diferente.

En Cliente Fiel ocurrió precisamente eso: primero apareció el beat y después nació la canción. No siempre trabajo de esa manera. Muchas veces empiezo completamente desde cero, incluso sentándome yo mismo al piano para construir una base y buscar las melodías que tengo en la cabeza.

Ese proceso puede ser mucho más lento porque después envío la idea a productores y quizá ellos no están escuchando exactamente lo mismo que estoy imaginando. Entonces empieza un intercambio constante: cambiamos esto, volvemos atrás, probamos otra cosa… y puedes pasarte tres o cuatro meses trabajando únicamente en una producción.

Cuando escribes directamente sobre un beat que ya te inspira, el camino es diferente. La esencia ya está ahí. Después puedes modificar detalles, pero la canción avanza muchísimo más rápido. Y con Cliente Fiel no quería perder precisamente esa primera energía que encontré al escuchar la producción.

Del “dale, nena” a las barras del nuevo reguetón

Tú has vivido prácticamente toda la historia del reguetón. ¿Cuánto ha cambiado el género desde aquellos primeros años hasta lo que escuchamos hoy?

Ha cambiado completamente. Han evolucionado las mezclas, los sonidos, las producciones, la dirección musical y también la manera de escribir. Si escuchas determinadas canciones antiguas, las letras podían ser muchísimo más básicas. Muchas veces aquello era “perrea”, “dale”, “ven”, “pégate” y poco más. Funcionaba porque la intención de aquella música también era otra.

Ahora existe una competencia enorme alrededor de las barras y de la escritura. Incluso cuando los artistas hablan de la calle o de experiencias que quizá determinadas generaciones adultas no entienden o no respetan, encuentras canciones construidas con un hilo mucho más inteligente.

Hay gente escribiendo con punchlines, dobles sentidos y referencias que requieren muchísimo más trabajo del que algunos imaginan. Por eso creo que sería injusto decir que todo lo antiguo era mejor. Nosotros ayudamos a construir una época y tenemos nuestra historia, pero también hay jóvenes haciendo cosas musical y líricamente muy interesantes.

El público también se ha vuelto más exigente en determinados espacios. Si quieres conectar con ese público que consume el perreo más puertorriqueño, el de la calle y el que nosotros llamamos más boricua, ya no basta simplemente con poner un ritmo fuerte. Tienes que tener barras, punchlines y demostrar que sabes realmente de qué estás hablando.

Hoy una canción mal escrita puede tener una gran producción, pero determinado público no le va a dar una segunda oportunidad. Y eso también obliga a los artistas a seguir evolucionando.

“La viralidad le ha faltado el respeto al movimiento”

Pero vivimos también en la época de TikTok, donde quince segundos pueden convertir una canción en viral aunque mucha gente nunca escuche el tema completo. ¿No contradice eso esa mayor exigencia?

Ahí entramos en otro problema. Ahora mismo siento que hay muy poco control dentro del movimiento urbano y precisamente por eso está tan saturado. Las redes han democratizado muchísimo la posibilidad de hacer música y eso puede tener cosas positivas, pero también hemos llegado a un punto donde tener muchos seguidores puede pesar más que haber construido realmente una carrera artística.

Una persona puede tener una comunidad enorme, hacer una canción alrededor de un sonido o de una frase que funciona durante unos segundos, viralizarse en TikTok y al día siguiente ser presentada prácticamente como una megaestrella. Y entonces aparece colocada incluso por encima de personas que llevamos décadas trabajando para levantar este género.

Para mí ahí se ha perdido parte del respeto por el movimiento. No estoy diciendo que alguien nuevo no tenga derecho a triunfar. Todo el mundo merece una oportunidad y nosotros también fuimos nuevos alguna vez. El problema aparece cuando la industria confunde automáticamente popularidad con propuesta artística.

Siempre pongo un ejemplo exagerado: mi madre podría publicar mañana una canción, decir dos o tres cosas, conseguir que un fragmento se vuelva viral y de repente aparecer presentada como artista. Esa posibilidad explica bastante bien el momento en el que estamos.

También genera confusión en el público porque todo sucede demasiado rápido. Creo que las grandes compañías y las personas que históricamente han ayudado a construir el género tienen cierta responsabilidad. Si todo el foco se coloca sobre cualquiera que consiga un vídeo viral simplemente porque trae millones de visualizaciones, la música puede terminar teniendo un problema serio.

La viralidad es una herramienta increíble, pero no debería sustituir al talento, al trabajo, a la escritura ni a la construcción de una carrera.

“Ser artista es un sacrificio de 24 horas”

Después de tantos años viviendo los éxitos, las giras y también las épocas donde el teléfono deja de sonar, ¿qué significa realmente para ti ser artista?

Cuando empiezas y consigues tu primer éxito todo parece increíble. Piensas: “Lo conseguí”. Pero lo que mucha gente no sabe es todo lo que viene después. Mantener una carrera durante años implica un sacrificio enorme y llega un momento donde prácticamente dejas de poder comportarte como una persona completamente anónima.

Cuando alcanzas determinado nivel, eres artista las 24 horas. Desde que sales de casa alguien puede reconocerte, hacerse una fotografía contigo o fijarse en cómo vas vestido y cómo te comportas. En cierto sentido es como un soldado que sigue perteneciendo a su compañía aunque en ese momento no esté en una misión. Tú también cargas con ese personaje constantemente.

Y después está todo lo que sacrificas personalmente. Si estás en el mejor momento de tu carrera probablemente pasarás muchísimo tiempo lejos de tu familia. Estás viajando por el mundo, enlazando conciertos, hoteles, aeropuertos y compromisos. Puede parecer una vida increíble desde fuera, y lo es en muchos sentidos, pero también cansa muchísimo.

Tienes que estar preparado mentalmente porque durante una carrera aparecen obstáculos que nadie te explica cuando empiezas. El éxito es complicado, pero también lo es aprender a gestionar cuando ese éxito baja.

Ser artista no consiste únicamente en subir a un escenario y recibir aplausos. También significa aprender a convivir con todo aquello que sucede cuando se apagan las luces.

¿Y cómo se gestiona mentalmente el bajón después de haber estado arriba y tener que empezar otra vez a trabajar por la siguiente canción?

No todo el mundo está preparado para eso y creo que ahora lo estamos viendo claramente. Hay artistas que dependen emocionalmente muchísimo de si una canción está funcionando, de cuántos likes reciben o de si continúan apareciendo en determinados sitios. Cuando esa atención desaparece pueden entrar en una depresión real.

Fydo en una imagen promocional
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Nosotros venimos de otra época y quizá eso nos ha dado una perspectiva diferente. Alexis y Fido ahora mismo no está en su prime en cuanto a música nueva, pero tenemos una trayectoria construida durante muchísimos años. Gracias a Dios seguimos teniendo prácticamente todos los fines de semana alguna presentación en alguna parte del mundo.

Eso es una bendición y también es el resultado de haber construido algo que va más allá de un único éxito. Cuando llevas tantos años entiendes que existen ciclos. Habrá momentos donde estés arriba y otros donde tendrás que volver a trabajar para recuperar determinado espacio.

El problema aparece cuando alguien construye toda su autoestima alrededor de los números. Si necesitas estar permanentemente pegado para sentir que vales como artista, cualquier bajada puede destruirte. Y eso está ocurriendo. Creo que el propio público puede verlo en algunos artistas.

Por eso decía antes que esta profesión requiere estar mentalmente preparado. No solamente para soportar la presión cuando todo funciona, sino también para continuar siendo tú cuando deja de funcionar durante un tiempo.

Los proyectos individuales también entrarán en Alexis y Fido

Si alguien va a un concierto de Alexis y Fido y quiere escuchar “Cliente Fiel”, ¿puede acabar formando parte del repertorio? ¿Y ocurrirá lo mismo con las canciones de Alexis?

Sí, precisamente es algo que estamos hablando. La idea es que en algún momento podamos incorporar nuestros proyectos individuales dentro de las presentaciones de Alexis y Fido.

Ahora mismo Cliente Fiel todavía está empezando. Es una canción que necesita crecer, llegar a más gente y conseguir que el público la identifique. Por eso todavía no estoy forzando su entrada en los conciertos del dúo. No tendría sentido detener un show lleno de canciones que la gente conoce para interpretar un tema que una parte importante del público todavía está descubriendo.

Pero cuando vaya creciendo, evidentemente me gustaría incluirlo. Y con Alexis ocurrirá exactamente lo mismo. Cuando publique su proyecto podrá tener un espacio para sus canciones.

Creo que puede ser algo muy bonito porque no estamos planteando nuestros proyectos individuales como enemigos del dúo. Todo lo contrario. Pueden convivir y enriquecer también el espectáculo que hacemos juntos.

La mujer real detrás de “Cliente Fiel”

En “Cliente Fiel” nos presentas a una mujer muy magnética y construyes alrededor de ella una historia muy sensual. ¿Quién es esa mujer? ¿Existió realmente?

Sí, es una experiencia real. Ocurrió hace muchísimos años, cuando yo todavía era bastante joven y estaba empezando a descubrir el mundo que existía fuera de Puerto Rico. Yo salí de mi país persiguiendo un sueño y de repente me encontré con culturas, idiomas, comidas y situaciones que eran completamente nuevas para mí.

En aquella etapa conocí a una mujer en un strip club. Ella utilizaba como nombre artístico “Star”, Estrella en español. Y puede parecer una tontería ahora, pero yo era un chamaquito y nunca había socializado realmente con esa idea de que una persona tuviera una identidad o un nombre artístico dentro de ese contexto. Para mí aquello era completamente nuevo.

Fue algo muy breve, pero esa imagen se me quedó grabada. Había algo en aquella mujer, en el personaje de Estrella y en algunas cosas que ocurrieron durante aquellos encuentros que permanecieron en mi memoria durante años.

Cuando apareció Cliente Fiel recuperé esos recuerdos y empecé a escribir desde ahí. Evidentemente no puedes meter una vida completa dentro de una canción de reguetón. Hay cosas que tienes que simplificar para que la letra respire y para que el ritmo continúe funcionando. Pero la emoción y la experiencia que están detrás son reales.

Yo era muy joven, la veía bailar, me impactó muchísimo y probablemente en aquel momento hasta sentía que me estaba enamorando. Pero también entendía que aquello no iba a convertirse en una relación seria. Fue una historia breve, seguí mi camino y ella siguió el suyo. Sin embargo, ese recuerdo se quedó ahí hasta terminar convertido muchos años después en una canción.

Hay algo curioso en el nombre de Estrella. Ella necesitaba transformarse cada noche en “Star” para subir al escenario, igual que un artista se convierte en su personaje público. ¿Ves ahora cierto paralelismo entre ella y tu propia carrera?

Nunca lo había pensado exactamente de esa manera, pero si construyes esa analogía, sí puede tener sentido. Al final ella tenía un personaje y yo también he hablado precisamente de cómo un artista aprende a ponerse su propio traje cuando llega el momento de trabajar.

En Cliente Fiel digo que sigo soñando con que algún día pueda pasar algo serio, algo más que una fantasía. También aparece esa idea de que ella decía que fuera de aquel espacio podía ser una persona diferente a la que yo estaba viendo. Pero la realidad es que nuestra historia nunca atravesó esa frontera.

Yo conocía a Star dentro de aquel contexto y ella me conocía como su cliente fiel. Nunca llegamos realmente más allá. Ella permanecía dentro de su personaje y nuestra relación existía dentro de ese espacio.

Mirándolo ahora sí puede tener cierta conexión con la vida de un artista. Hay una parte de ti que pertenece al escenario y otra que intenta seguir viviendo con normalidad cuando las luces se apagan.

“En el escenario soy Fydo; con mi familia soy Joel”

Precisamente después de tantos años siendo Fido públicamente, ¿te resulta fácil quitarte el personaje y volver a ser simplemente Joel?

Siempre he intentado separar bastante bien las dos cosas. Durante nuestra carrera hemos contado muchas experiencias personales y la gente ha ido conociendo partes de nosotros, pero fuera del escenario intento llevar una vida lo más normal posible.

Por ejemplo, si estoy haciendo una fila y alguien me reconoce y me dice que pase delante porque soy Fido, normalmente no me gusta hacerlo. Prefiero esperar como cualquier otra persona. No necesito que todo cambie simplemente porque alguien me haya reconocido.

Lo que ocurre es que llega un momento donde la gente empieza a darse cuenta de que estás allí y entonces tienes que cambiar un poco el chip. Piensas: “Bueno, ahora toca ponerse el traje de artista”. Empiezan las fotografías, las conversaciones y esa responsabilidad de atender a personas que llevan años apoyándote.

Pero mi intención siempre ha sido mantener los pies en la tierra. Cuando estoy encima del escenario soy Fydo. Cuando estoy trabajando también entiendo perfectamente cuál es mi papel. Pero cuando estoy con mi familia quiero seguir siendo Joel Martínez, una persona normal.

Creo que conservar esa separación después de tantos años también me ha ayudado muchísimo a mantenerme centrado.

“Ahora quiero darle música al fanático de reguetón de verdad”

Después de “Cliente Fiel”, ¿cuánto tendremos que esperar para escuchar lo siguiente y hacia dónde va musicalmente Fydo?

Mi intención es esperar aproximadamente dos meses, quizá dos meses y medio. También quiero respetar el lanzamiento de Alexis y dejar espacio entre su música y la mía. No tendría sentido que estuviéramos lanzando todo al mismo tiempo y compitiendo nosotros mismos por la atención.

Lo siguiente que estoy trabajando es perreo. No estoy buscando hacer algo especialmente comercial. Precisamente quise empezar con Cliente Fiel porque quiero darle música al core, a esa base de fanáticos que realmente ama el reguetón y reconoce su esencia.

El próximo tema será bastante diferente. Será un perreo más pesado, más pensado para la discoteca y conectado con un sonido que hacía tiempo que no trabajaba de esta manera. Quiero utilizar este proyecto para recuperar también esas partes de mí.

Y tampoco tengo prisa. Quiero darle a Cliente Fiel dos o tres meses para que siga creciendo. Estoy construyendo todo poco a poco y la aceptación ha sido incluso mayor de lo que esperaba.

Yo tenía precisamente ese temor del que hablábamos al principio. Pensaba que podía aparecer inmediatamente el comentario de “sin Alexis no suena igual” o “aquí falta Alexis”. Y siento que esa primera barrera ya la hemos superado. Ahora falta que mucha más gente descubra que existe la canción.

Eso me tiene muy contento y también me permite disfrutar. Quiero que la gente descubra mi versatilidad y se acostumbre a que, cuando termino un coro, también puedo continuar con un verso y sostener la canción completa. Otros artistas que venían de dúos han tenido que atravesar procesos parecidos. No es fácil porque el oído del público está acostumbrado a una fórmula, pero cuando eres consistente, terminas construyendo tu propio espacio.

Alexis y Fido prepara una nueva vida para sus clásicos

Después de tantos años de trayectoria, ¿os planteáis recuperar canciones antiguas de Alexis y Fido, remasterizarlas o darles una nueva vida?

Sí. De hecho, estamos trabajando en eso.

Tenemos la intención de recuperar canciones y volver a lanzarlas, pero también estamos pensando en la posibilidad de incorporar artistas de la nueva generación. Han aparecido muchísimos jóvenes que crecieron escuchando esta música y que ahora tienen su propio público, igual que existe una generación que quizá está descubriendo nuestros clásicos a través de ellos.

Me parece una forma muy interesante de conectar ambos mundos. Nosotros aportamos una historia y unas canciones que pertenecen a una etapa fundamental del género, mientras que ellos pueden aportar su sonido, su público y su manera actual de entender el reguetón.

Eso también permite refrescar nuestra imagen y nuestra música sin renunciar a lo que fuimos. Al final, mantenerse vigente durante tantos años consiste precisamente en saber evolucionar sin borrar tu historia.

Y después de todo el tiempo que llevamos aquí, todavía tenemos muchísimas ganas de seguir trabajando.

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