Septiembre suele llegar acompañado de horarios, clases, trabajo y agendas que vuelven a llenarse después del verano, pero también puede convertirse en uno de los mejores momentos del año para recuperar hábitos que durante el curso resultan más difíciles de mantener. Entre ellos está la lectura, una actividad que lejos de perder peso entre las generaciones más jóvenes sigue ocupando una posición destacada dentro de su tiempo libre.
Los datos del Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2025 dibujan una realidad bastante alejada del tópico de que los jóvenes ya no leen. El 76,9% de las personas de entre 14 y 24 años afirma leer por ocio, lo que convierte a este grupo en el más lector del país. En el conjunto de la población, el porcentaje alcanza el 66,2% y mantiene una evolución ascendente desde 2017, reforzando la idea de que leer continúa formando parte de cómo los españoles eligen ocupar su tiempo libre.
La vuelta al cole y al trabajo obliga precisamente a decidir qué hábitos sobreviven cuando desaparece el tiempo extra de las vacaciones. El trayecto en transporte público, los minutos antes de dormir o una pausa durante el día pueden terminar fácilmente absorbidos por el teléfono móvil, pero también son espacios en los que la lectura puede encontrar sitio sin necesidad de reservar una tarde completa para abrir un libro.
Leer también compite por nuestro tiempo de pantalla
La forma en la que leemos ha cambiado y buena parte de ese cambio pasa por la tecnología. Un lector electrónico permite llevar una biblioteca prácticamente completa en el bolso o la mochila, pero su principal diferencia respecto al móvil está en todo aquello que no hace. No hay mensajes entrando constantemente, aplicaciones reclamando atención ni una sucesión infinita de contenidos esperando detrás de cada gesto.

Esa ausencia de interrupciones explica parte del espacio que los eReader han ido ganando entre quienes quieren leer durante pequeños huecos del día. Rakuten Kobo sitúa dispositivos como el Kobo Libra Colour dentro de esa forma de lectura más cotidiana, con una pantalla E Ink a color y botones físicos para pasar página, mientras que el Kobo Stylus 2 permite realizar anotaciones y subrayados directamente sobre la pantalla.
El dispositivo, sin embargo, no es lo que crea el hábito. Tener libros accesibles, reservar pequeños momentos para leer y ver que otras personas de la familia también lo hacen continúa siendo una parte importante de la relación con la lectura, especialmente entre los más jóvenes. Septiembre ofrece precisamente ese punto de partida en el que los horarios todavía se están asentando y resulta más sencillo incorporar una nueva costumbre antes de que la rutina quede completamente fijada.
Tres novedades para empezar la temporada leyendo

La vuelta a la rutina coincide además con una nueva temporada editorial. Entre los títulos que Kobo destaca para septiembre se encuentra Los huérfanos, de Carmen Mola, una novela de suspense que parte de tres niños criados en un orfanato de Belfast y termina conectando un entramado criminal entre Irlanda y la Costa del Sol con una investigación que afecta directamente a la familia de una fiscal.
Otra de las novedades es Un regalo de los dioses, de Antonio Basanta y Nazareth Castellanos, un ensayo que pone en común las miradas de un filólogo y una neurocientífica para analizar cómo influye la lectura en nuestro cerebro y en la manera de percibir el mundo. Su publicación llega, además, en un momento en el que la relación entre atención, pantallas y consumo rápido de contenidos forma parte cada vez más de la conversación cotidiana.


Para los seguidores de la fantasía llegará también El día de la Trilla, de Rebecca Yarros, el próximo 30 de septiembre. El volumen reúne trece historias ambientadas en el universo Empíreo junto a sus personajes y dragones, e incorpora dieciséis ilustraciones originales a color, ampliando uno de los fenómenos editoriales que más lectores ha movilizado durante los últimos años.
Septiembre como punto de partida
La lectura no necesita convertirse en otra obligación dentro de la lista de propósitos de septiembre. Los propios datos muestran que ya ocupa un espacio importante en el ocio de buena parte de la población y, especialmente, entre quienes tienen entre 14 y 24 años. El reto está más bien en evitar que desaparezca cuando las obligaciones vuelven a ocupar buena parte del día.
Empezar el curso con un libro dentro de la mochila, aprovechar media hora de transporte o sustituir algunos minutos de móvil antes de dormir puede parecer poco, pero son precisamente esos momentos los que terminan construyendo una rutina. Y si algo deja claro el último barómetro es que, pese a todos los discursos sobre la pérdida de atención de las nuevas generaciones, los jóvenes españoles siguen encontrando tiempo para leer.









