La actriz Naomi Watts en la rueda de prensa
La actriz Naomi Watts en la rueda de prensa posterior

Naomi Watts reivindica a las mujeres maduras al recibir el Premio Donostia

La actriz dedicó el reconocimiento a David Lynch y recordó cómo Mulholland Drive cambió una carrera que muchos daban por terminada antes de los 40

Naomi Watts recibió este sábado el segundo Premio Donostia de la 74ª edición del Festival de San Sebastián en una ceremonia marcada tanto por la emoción como por la reivindicación. La actriz y productora aprovechó uno de los grandes reconocimientos de su trayectoria para hablar de edad, representación y de la necesidad de que las mujeres sigan encontrando espacio en las pantallas cuando Hollywood tradicionalmente empieza a dejar de ofrecerles papeles protagonistas.

Watts recordó que hace treinta años tenía sueños y expectativas, pero nunca imaginó que su carrera llegaría hasta este punto. La actriz explicó además que durante sus primeros años llegó a escuchar que su recorrido profesional prácticamente habría terminado al cumplir los 40, una predicción que el tiempo se ha encargado de desmentir. Hoy, convertida en una de las intérpretes más reconocibles de su generación, defendió que las mujeres de su edad necesitan seguir viéndose reflejadas en el cine y sentirse parte de las historias que se cuentan.

La actriz Naomi Watts recogiendo su reconocimiento en San Sebastián acompañada al escenario de Juan Antonio Bayona
La actriz Naomi Watts recogiendo su reconocimiento en San Sebastián acompañada al escenario de Juan Antonio Bayona

El galardón fue entregado por JA Bayona, con quien trabajó en Lo imposible en 2012, y llegó acompañado de una dedicatoria especialmente emotiva a David Lynch. El director estadounidense, fallecido en enero de 2025, fue quien confió en ella para protagonizar Mulholland Drive cuando Watts todavía intentaba hacerse un hueco en la industria y acumulaba más rechazos que oportunidades.

David Lynch cambió su forma de entender la interpretación

Naomi Watts recordó que trabajar con Lynch supuso mucho más que conseguir el papel que terminó lanzando su carrera. La actriz explicó que el director le enseñó a confiar en el instinto, aceptar la incertidumbre y no tener miedo de aquello que resulta extraño o difícil de explicar. Una forma de entender la interpretación que, según reconoció durante su discurso, ha terminado acompañándola durante toda su trayectoria.

La actriz Naomi Watts en la llegada a la alfombra roja
La actriz Naomi Watts en la llegada a la alfombra roja

Watts aseguró que Lynch vio algo en ella antes incluso de que ella misma tuviera plena confianza en sus posibilidades. Ese respaldo llegó en un momento especialmente complicado de su carrera y convirtió Mulholland Drive en un auténtico punto de inflexión. “David cambió mi vida”, recordó la actriz durante una intervención en la que terminó admitiendo que todavía le echa de menos.

La intérprete también quiso agradecer a otros cineastas que han confiado en ella a lo largo de los años, entre ellos Michael Haneke, David Cronenberg, Peter Jackson o Alejandro González Iñárritu, además de reivindicar el trabajo colectivo que existe detrás de cada película. Para Watts, precisamente esa imprevisibilidad que surge cuando intérpretes, directores y equipos trabajan juntos sigue siendo una de las razones por las que continúa enamorada de su profesión.

“Tenemos que vernos reflejadas en las pantallas”

Uno de los momentos más destacados de su discurso llegó cuando habló directamente de la edad y de la representación femenina dentro de la industria. Watts recordó que cuando estrenó Mulholland Drive tenía 31 años y ya había recibido advertencias de que su carrera podría terminar cuando alcanzara los 40, una idea que durante décadas ha condicionado las oportunidades profesionales de muchas actrices.

Ahora, a sus 57 años, la actriz considera especialmente importante formar parte del cambio de esa narrativa. Para Watts, seguir protagonizando historias no es únicamente una cuestión personal, sino también una manera de permitir que otras mujeres puedan verse representadas en pantalla en diferentes etapas de sus vidas, sin que la ficción desaparezca para ellas a partir de una determinada edad.

La actriz Naomi Watts en la rueda de prensa
La actriz Naomi Watts en la rueda de prensa posterior

La reflexión encajó con una trayectoria que ha conseguido mantenerse activa durante tres décadas sin quedar atrapada en un único tipo de personaje. Watts reconoció sentirse privilegiada por poder continuar trabajando en aquello que ama y aseguró que, pese al reconocimiento recibido en San Sebastián, mantiene intacta la curiosidad por descubrir qué vendrá después.

JA Bayona recordó el rodaje de Lo imposible

Antes de entregarle el Premio Donostia, JA Bayona reconoció estar viviendo “un sueño hecho realidad” y recordó uno de los momentos que más le marcaron durante el rodaje de Lo imposible. El director evocó una escena posterior al tsunami en la que el personaje interpretado por Watts era atendido por dos mujeres tailandesas que no eran actrices profesionales.

Juan Antonio Bayona ofreciendo la farola de San Sebastián a Naomi Watts
Juan Antonio Bayona ofreciendo la farola de San Sebastián a Naomi Watts

Según Bayona, Naomi dejó de seguir estrictamente aquello que estaba previsto y reaccionó emocionalmente ante la autenticidad de la situación, llegando a romper a llorar de una forma que no figuraba en el guion. Para el cineasta, aquella escena le permitió comprender de otra manera cómo dirigir intérpretes y hasta qué punto el cine puede transformarse cuando un actor decide confiar en lo inesperado.

La relación entre ambos convirtió la entrega del premio en algo especialmente personal. Lo imposible fue presentada fuera de concurso en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián y terminó convirtiéndose en una de las películas españolas con mayor recorrido internacional de aquella década, además de valerle a Watts una nominación al Oscar como mejor actriz.

Un premio que mira hacia atrás sin cerrar ninguna etapa

La actriz Naomi Watts recogiendo su reconocimiento en San Sebastián en 2026
La actriz Naomi Watts recogiendo su reconocimiento en San Sebastián en 2026

Aunque los premios honoríficos suelen invitar a hacer balance, Naomi Watts dejó claro que no siente que su carrera se encuentre cerca de una conclusión. “Recibir un premio a toda una trayectoria es algo extraño cuando todavía sientes que estás en medio de ella o incluso que acabas de empezar”, explicó durante su intervención en el Kursaal.

La frase resume bastante bien el tono de una ceremonia que miró al pasado sin convertirse en una despedida. Hubo espacio para recordar los rechazos, el encuentro con Lynch y algunas de las películas que han marcado su carrera, pero también para hablar de aquello que todavía falta por cambiar dentro de la industria y de las historias que siguen esperando ser contadas.

Naomi Watts recibió así el Premio Donostia mirando hacia dos direcciones al mismo tiempo: hacia David Lynch, el cineasta que le abrió una puerta cuando casi nadie más lo hacía, y hacia una industria en la que todavía considera necesario defender que las mujeres puedan seguir ocupando papeles protagonistas a cualquier edad.

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