Este año en el 74 Festival de cine de San Sebastián, hemos tenido el honor de entrevistar al actor gallego Tamar Novas, que este año es parte del Jurado de la sección Nuevos Directores Kutxabank.
El actor ha participado en diferentes películas y series como La lengua de las mariposas, con la que hizo su debut en el cine siendo pequeño. Además de en Rondallas, presentada el año pasado en este mismo festival de cine, Los abrazos rotos, 8, Salta! y O Corpo aberto , estas dos ultimas por las que ganó el premio Maestre Mateo dos años consecutivos, también participo en Mar adentro como Javi, papel con el que gano el Goya al mejor actor revelación en 2005. Ha participado así mismo en varias obras de teatro.
¿Cómo está siendo la experiencia hasta ahora de participar como jurado en el Festival de San Sebastián?
Pues estoy emocionado como un niño pequeño. Es un honor inmenso. Ni me lo pensé cuando me lo propusieron estar aquí como jurado, es decir, para mi está siendo el plan de vida perfecto. Una semana viendo pelis, comiendo increíble, además está haciendo un tiempo genial y estoy muy agradecido a Jose Luis Rebordinos, a Miren Gea y a todo el equipo del festival.
Además es especial porque Jose Luis termina una etapa aquí. Supongo que seguirá de muchas maneras vinculado, pero es especial estar con él en esta etapa y también es un festival al que mi primera peli llegó aquí cuando tenía once años. Vi desde mi casa como estrenaban aquí La lengua de las mariposas y siempre quise estar. Entonces venir cada año, el año pasado estuve con tres pelis y este año de jurado que más puedo pedir.
«Ni me lo pensé cuando me propusieron estar aquí»
Eres actor pero esta vez haces de jurado, estas en el otro lado. ¿Cómo es la sensación de decir yo no soy ahora el que actúa soy el que tiene que juzgar todo esto?
Mira, yo creo que es más difícil el inmenso trabajo que hacen los programadores del festival. Pienso que para estar en este festival ya tu película de alguna manera ha ganado entre comillas, porque creo que no es un oficio que va de ganar, ¿no?
Pero que haya sido o que hayan creído los programadores de este festival, que son creo de los que mejor trabajan en festivales del mundo, creo que ya es un triunfo absoluto. Y más como opera prima en la sección de Nuevos Directores, a mí es una sección que siempre me gusta.
Ver todo lo que sale porque son nuevas voces son lo que supone que viene y ya solo el criterio de esos programadores del Festival de cine de San Sebastián creo que es lo difícil creo que es lo de ellos.
Nosotros como jurado lo que tenemos pues al final es que poner un poco de lo que yo creo que sirve. Al final el premiar es poner el foco en alguna cuestión, en alguna película que ha destacado por algo que nos parece relevante destacar. Pero desde luego se dirían muchas más cosas de lo que al final es un palmares. Yo creo que está habiendo propuestas increíbles, lo estoy gozando como espectador y luego tocara deliberar y ponernos un poco en consenso para ver que es más común de lo que resaltamos, también esa voz. Pero sobre todo destacamos un montón de cosas de todas las pelis.
En la sección de Nuevos Directores es como tu dices operas primas, gente que está empezando. ¿Cómo ves el futuro del cine nacional e internacional?
Esto de estar empezando claro están con su primera o segunda película, pero diría que para hacer una primera peli lo que llevas es mucho camino ya recorrido para poder llegar a armar una película. A mi que tengo la secreta ambición de algún día poder contar una historia propia o estar en otro lugar en el set de rodaje. A mi me parece una odisea elegir una primera peli.
Ya solo hacer una me parece que es dificilísimo entonces creo que lo que está habiendo es una cantidad de voces nuevas y de historias.
Por supuesto creo que el cine nacional lleva mucho tiempo haciendo cosas increíbles y además se está viendo en los festivales de todo el mundo por lo que está pasando. Este año en especial, pero los últimos años ya ha estado ocurriendo y a mí el cine uff es que a mí me encanta el cine. Entonces, yo vivo con pena de que las salas de cine sean una forma de entretenimiento que no apela a tantos espectadores no concitan a tanta gente como otras veces. Porque a mí me encanta ver una sala llena.
Aquí en el festival de Donosti están todas las salas llenas, todas las sesiones. La gente aplaude en el inicio. Eso es una forma de ver cine que es de delicatessen diría. Pero yo veo que el cine, más en estos tiempos, la cultura y el cine en particular es fundamental. Está pasando además con propuestas que agitan conciencias y agitan también a gente que necesita ser agitada e incluso señalada. De alguna manera. Está pasando con el documental NAZA.
«Vivo con pena ver las salas vacías»
Y el año pasado con Hind Rajab (La voz de Hind Rajab).
Efectivamente, creo que es un festival que se ha posicionado de una manera rotunda y es un orgullo inmenso, el festival, la gente que lo lleva y la ciudad. Creo que está muy volcada con todo esto.

La verdad es que los aplausos del principio que comentabas es algo típico del festival, es algo que se hace siempre tanto prensa como público, como una iniciativa. De hecho, hubo un año que cambiaron la sintonía y la gente pidió que por favor volviera la anterior. Y la volvieron a poner.
Claro, es que además lo he visto ya muchos años, pero mis compañeros del jurado los que no habían estado en el festival cuando ves eso dices: ah vale que esto va de, esto es un festival para el público. Es super importante que el público esté ahí viviéndolo como el que más.
Es verdad que hay muchas propuestas interesantes este año que remueven conciencias. ¿Crees que es importante que dentro del cine se hable un poco de todos estos temas?
No puede ser inherente a la creación. Al final esto se hace para llegar a otra gente, y si no estás hablando de las cosas no solo que interesan, si no que perturban o que puedes conocer que la gente necesita saber por su propio bien. Yo creo que el cine está hecho para enriquecer a las personas, al ser humano. Es un hecho artístico, creativo y no hablar de lo que sucede sería de alguna manera cerrar los ojos. Y el cine va de todo lo contrario, de iluminar las partes que están más en la sombra.
¿Qué le dirías a alguien que está empezando en este mundo? Por ejemplo, que quiere rodar su primera película, su opera prima. ¿Qué consejo sería bueno? ¿Qué le dirías?
Difícil dar consejo, porque a mí lo que me ha pasado en los últimos años, a parte de haber trabajado con directores y directoras cuya primera película me han confiando para alguno de sus personajes importantes y he aprendido yo más de ellos que creo que al revés. Por supuesto que yo puedo aportar mi experiencia como actor y lo que yo creo de sus materiales, pero al final me nutro más de lo que ellos quieren contar que al revés.
Al final estás entrando en la visión de otra persona y creo que es fundamental que el guion y que sea persona tenga claro lo que quiere contar o que no tenga claro muchas veces como pero que lo que seduce a todos es que esa persona tiene algo que decir. Y tu eres parte de ese equipo para que eso se lleve a cabo en las mejores condiciones y que como lo ha soñado esa persona pues formar parte de esa melodía, de esa partitura.
Lo que yo puedo decir es que esa persona confié en lo que quiere contar porque eso es lo que va a arrastrar a todo el mundo. Al final si tiene unos valores y un contenido que sea rico. Lo que vamos a querer es que esa persona tenga toda la libertad posible para llevarlo a cabo y colaborar en esa misión.
«Es un orgullo poder rodar en Galicia»
Hay mucho cine gallego también en el festival, el cine gallego siempre tiene mucho que decir. ¿Tiene un futuro esperanzador?
Tiene un futuro, un presente porque ha tenido un pasado de mucha gente trabajando en películas. Creo que todo el mundo que va a rodar a Galicia, no solo el cine que surge allí. Galicia es un gran escenario para cineastas de otros lugares, y creo que lo que hay y lo que ha hecho que haya cada vez más cine rodado en Galicia es porque hay muchos profesionales allí en todos los ámbitos que son de máximo nivel.
Yo he tenido la suerte los últimos años de poder rodar en mi tierra, aunque lleve veinte años viviendo en Madrid, y seguramente no estamos en el mismo punto que puede estar el cine catalán por ejemplo. Que haya cine en catalán que llena las salas. Especialmente en Cataluña pues eso creo que no ocurre en Galicia todavía. Y ojalá sea.
Creo que cada vez más estamos poniendo la mirada en ello. Es un orgullo llevar a Galicia como bandera, porque al final mis raíces mis recuerdos. Donde yo he crecido. Es fundamental para contar. Si hay una historia que se va a rodar en mi tierra por supuesto que tiene un plus para mí. Fundamental que a veces conocer de lo que vas a hablar de alguna manera te toca más especialmente.
Volviendo un poco al tema de ser jurado en el festival, Tomar Novas, sois varias personas las que componéis el jurado y además, con diferentes idiomas. ¿Cómo trabajáis, deliberáis y demás?
Bueno, lo ha puesto muy fácil el festival. Nos da un protocolo. Casi todas las pelis las hemos visto juntos, todo el jurado. Y hemos tenido, tenemos varios momentos de deliberación que ya están pactados, pero es que después de las películas naturalmente nos está dando ganas de hablar de cada una de ellas. De comentarla, de dejarla reposar, de recuperarla.
Nos faltan aún algunos encuentros y está siendo muy rico, creo que nos estamos entendiendo muy bien. Sobre todo hablamos en inglés. Porque bueno, está Juan Pablo Milles el presidente que es argentino. Pero luego los origines de cada uno son de un… de lugares distintos todos. Creo que está habiendo mucho respeto y mucha curiosidad por lo que cada uno piensa de cada película. Y con muchas ganas de quedarnos todos a gusto con que señalar al final. Que es delo que se trata al final. Es verdad que se le llama un premio, pero al final es decidir a que vamos a darle foco de la cantidad de cosas buenas que hemos visto.
¿Qué relación tienes con San Sebastián?
La primera película en la que estuve, La lengua de las mariposas, se presentó aquí Mi primer recuerdo de Donosti era ese. Entonces está muy asociado al ejemplo de festival por antonomasia. Diría que a la altura de Cannes y de algún otro que son de primer nivel. Y Donosti creo que tiene un carácter. No es solo una fisionomía. Como está distribuida la ciudad y como están los hoteles, las salas, los restaurantes, la gente, los lugares, el mar todo que tiene una armonía increíble. Pero el carácter de la ciudad es increíble lo volcado que está con la cultura. Lo ves en los balcones, la gente está comprometida desde el corazón con las causas que merecen la pena.
Creo que es un referente absoluto. A mí me gusta venir, el año pasado estuve con tres pelis y ojalá me tocase siempre venir por alguna razón. Sea una peli o estar de jurado y si no como cinéfilo. Es una cita para mi imprescindible si puedo estar.
El año pasado estuvo aquí Rondallas que además es una película Gallega que trata un tema muy importante.
Sí y que tiene un aspecto cultural también de folclore. Que creo que aquí también se cuida mucho. Fue una peli super especial, además vinieron las Rondallas que inspiró la película vinieron en peregrinaje todos en un autobús vinieron juntos desde allí fue muy especial, y fue fundamental para que la película tuviese tanta acogida.








