En la 74 edición del Festival de cine de San Sebastián se entrega, siguiendo con la tradición que empezó hace seis años, el premio al ganador del concurso Audi Future Stories y tuvimos la oportunidad de acudir al evento y entrevistar a los dos actores protagonistas, Karra Elejalde y Kandido Uranga, al director Rodrigo Olmedo y al codirector y productor del mismo Kike Maíllo.
En el triplete conocemos a Mariano y Antonio, dos señores mayores que viven en una residencia y acaban de perder a su mejor amigo Ezequiel quien también era parte de su grupo de petanca. Ambos deciden darse a la fuga con las cenizas de su amigo, con el fin de evitar que acaben donde no deben. En lo que acaba siendo una aventura llena de diversión y nostalgia.
Rodrigo Olmedo“No ha habido nadie mejor que ellos para hacerlo”
¿Cómo surgió la idea del corto?
Rodrigo Olmedo: La idea la verdad es que es bastante complicado. No se te decir como surge en concreto, pero si es verdad que yo me había presentado el año anterior al certamen y empecé a vislumbrar un poco que podría ser para el año que viene volver a presentarme. Es verdad que vi que había una serie de personajes que no se habían tocado todavía que eran las personas mayores y que me parecía que era muy necesario tocarlo también porque creo que son personajes que no se tocan tampoco en general en el cine español. Y en el cine en general. Y al final de experiencias mías con mi abuelo de verlo jugar a la petanca y experiencias generales que se nos cuelan un poquito pues acabo surgiendo está historia.

¿Y cómo fue el rodaje? ¿La experiencia sobre todo con Karra y Kandido?
Rodrigo: Para mí fue muy nuevo. Ver a tanta gente involucrada y aparte por parte de los actores es impresionante porque son tres amores de personas y muy proactivas y que son unos actorazos. Y por parte de Kike ha sido una gran ayuda y un referente del que aprender totalmente.
Kike Maíllo: La verdad es que ha sido un rodaje muy entrañable. Eso siempre tiene que ver con las personalidades que lo componen. El hecho de que Kandido y Karra sean unos tíos tan nobles, tan directos y tan vascos ha hecho que la salsa ligara muy fácilmente. Desde la escritura que Rodrigo realizó en su casa desarrollando el guion. Como se fueron, por decirlo así, estereotipando los personajes y como han acabado ellos dos haciendo está dupla cómico-dramática. En el que uno es el echado para delante y el otro es el bien queda. Creo que esa dupla energéticamente ha funcionado muy bien y ha facilitado muchísimo el rodaje.

¿Teníais en mente desde el principio a Karra y Kandido para los papeles del corto?
Rodrigo: Hemos pasado por muchos enfoques distintos, pero creo que al final no ha habido nadie mejor que ellos para hacerlo. Y lo ves tanto dentro como fuera de la escena. Eran los personajes, no habría haber habido nadie mejor.
Son muy cercanos y muy divertidos ¿Trabajar con ellos es también así?
Kike: Sí, sobre todo porque tanto en el momento de producción/escena como en el momento, como decía Rodrigo, fuera de cámara y las comidas ha sido tremendamente divertido.
Karra Elejalde“Hemos inventado una era en que sustituimos la soledad con cachivaches”
¿Cómo ha sido encarnar a vuestros personajes? ¿Os habéis sentido identificados con ellos?
Karra Elejalde: Sí. Porque cada vez vamos teniendo esa edad y yo creo que es común a todos. A estas edades pues empiezas a detectar cosas. Estamos viviendo unos momentos últimamente. Antes había un respeto por los mayores. Ahora la ciencia, la tecnología decía Pepe Mujica. Hemos inventado una era en que sustituimos la soledad con cachivaches. Y el abuelo se siente muy solo muchas veces, porque la vida va por otro lado y ellos ya casi casi como que se dan por vencidos. El mundo del cachivache se ha olvidado de los abuelos. Y está contribuyendo a que los abuelos cada vez estén más lejos de una vida digna.
Entonces claro que te sientes identificado. Y luego la propuesta que Kike hace es bonita. Nosotros lo que agradecemos es que se contemple porque no es rentable la gente mayor. No se escriben cosas para gente mayor. No se piensa el mundo para ellos. A ti ya se te ha pasado el mundo y ahora pasas a la reserva y a tomar por saco. Con lo cual me siento muy identificado con el corto. Y yo como persona también soy cada vez más mayor.

Kandido Uranga: Pues sí. Lo que dice (Karra), ya tenemos una edad en la que empezamos a sentirnos de esa manera. Y entonces haces uso de tus sentimientos, de como estás viendo ya el panorama. La vida y todo eso. Tienes arrebatos de rabia y de rebeldía y todas esas cosas. Y sin embargo también a la vez el mismo arrebato te dice: mira que le den a todo eso a todo el mundo y a mí déjame en paz. Me voy a quedar con esta botella de Txakoli voy a mirar al mar y eso es todo lo que voy a hacer. Y ya me llegará la hora. Paso de todo y no quiero ni ver ni saber nada de nadie, si puedo estar. Si no me dejan estar así entonces volveré a rebelarme. Y en esa rebelión ya sea hasta violento, pero déjame en paz. Quiero que no me obliguen a hacer las cosas que no quiero hacer. Eso me rebela mucho que necesite un chip para esto y para aquello. Cuando se puede abrir una tapa, cuando puedo sacar un billete delante de ti. La primera vez que me encontré con una maquina hace veinte años terminé dándole patadas.
¿Nos podéis contar alguna anécdota o algún momento especial?
Karra: En dos días hicimos este corto.
Kandido: ¿Alguna anécdota? Me decías que no me tomara tanta viagra en el viaje. Que tranquilo que no iba a pasar nada. Otra no me decís una y ora vez. ¿No te acuerdas o qué?
Karra: Cuando no tengas anécdotas invéntatelas. (Risas) La verdad que el rodaje fue muy bonito. Que estuvimos muy bien cuidados y que Kandido hacia mucho que no nos veíamos, pero ya coincidimos hace treinta años en Vaca, gran película. Y que somos amigos. Que no nos hace falta más que mirarnos para saber como estamos. Y sobre todo era muy importante que hubiera química. Si te dicen un actor y no le conoces vas a crear esa química. Un actor necesita esa química, pero no nos ha hecho falta. Con mirarnos a los ojos ya está. Tenemos muchos amigos comunes y sí esto es guay.
La amistad de los personajes es una parte muy importante del corto.
Karra: Sí, es una oda a la amistad. Es una oda al sentimiento de grupo. Es una oda a la lealtad y también es un toque de atención y un toque de rebeldía cuando la institución en la que estás su director es un frívolo y un mentecato.
El cortometraje El triplete ya está disponible para ver en el canal de YouTube de Audi España.









