Razer amplía su familia de teclados con el nuevo Reclusa Mini 65%, un modelo inalámbrico compacto dirigido especialmente a quienes no solo buscan rendimiento para jugar, sino también modificar cómo responde, suena y se siente cada tecla. Ya está disponible por 149,99 euros y llega con switches magnéticos Hall Effect intercambiables, triple conectividad, iluminación RGB individual y un punto de actuación configurable entre 0,1 y 4,0 mm.
La filosofía del teclado queda bastante clara desde su diseño: ofrecer una buena experiencia directamente al sacarlo de la caja, pero sin cerrar la puerta a quienes quieran modificarlo con el tiempo. Su formato del 65% elimina buena parte del espacio de un teclado convencional y deja más superficie libre para el ratón, manteniendo las teclas esenciales para jugar y trabajar.
Switches magnéticos para decidir cómo responde cada tecla
El elemento más importante del Reclusa Mini 65% está debajo de las teclas. Razer utiliza switches magnéticos Hall Effect, que detectan el movimiento mediante campos magnéticos en lugar de depender únicamente de un punto mecánico fijo de activación.
Esto permite que el usuario configure el momento exacto en el que cada tecla registra una pulsación, desde 0,1 hasta 4,0 mm. Una configuración muy sensible puede resultar útil en juegos competitivos donde se buscan movimientos prácticamente inmediatos, mientras que un recorrido más profundo puede resultar más cómodo para escribir o evitar pulsaciones accidentales.

También incorpora Rapid Trigger, que permite que una tecla vuelva a estar preparada para activarse prácticamente en cuanto comienza a subir, sin tener que regresar a una posición fija. Es una característica especialmente útil en juegos donde se realizan cambios rápidos de dirección o pulsaciones repetidas.
A ello se suman funciones como Razer Snap Tap, Snap Flex y Dual-Keypress Priority, orientadas a gestionar cómo responde el teclado cuando se presionan varias teclas prácticamente al mismo tiempo. El dispositivo permite guardar hasta seis perfiles directamente en su memoria, por lo que diferentes configuraciones pueden mantenerse sin tener que ajustarlas constantemente.
Un teclado gaming que también quiere sonar bien
Razer ha prestado bastante atención a un aspecto que ha ganado cada vez más importancia entre los aficionados a los teclados personalizados: la acústica.
En el interior encontramos una lámina de espuma IXPE, una placa de PPS, estabilizadores lubricados y un sistema de amortiguación de silicona de doble capa. La combinación busca reducir resonancias internas y conseguir una pulsación más limpia y con mayor cuerpo.

El objetivo es evitar esa sensación hueca o metálica que puede aparecer en algunos teclados gaming, especialmente en modelos compactos. Razer busca que el Reclusa Mini 65% tenga un sonido satisfactorio desde el primer momento, sin obligar al usuario a desmontarlo para añadir espumas o modificar estabilizadores.
También se ha trabajado el final del recorrido de cada tecla para ofrecer una sensación más suave al tocar fondo, algo que puede apreciarse tanto durante largas sesiones de juego como cuando se utiliza el teclado para escribir.
Inalámbrico para jugar, Bluetooth para varios dispositivos y 8.000 Hz por cable
La conectividad es otro de los puntos fuertes del modelo. El Reclusa Mini 65% ofrece tres formas diferentes de conexión, permitiendo adaptarlo tanto a un escritorio gaming como a un entorno con varios dispositivos.
Para jugar sin cables utiliza Razer HyperSpeed Wireless de 2,4 GHz, orientado a mantener una latencia reducida. También dispone de Bluetooth y puede alternar entre hasta tres dispositivos, una función especialmente práctica si utilizamos el mismo teclado con un ordenador personal, portátil o tablet.

La tercera opción es la conexión mediante USB-C, que desbloquea una tasa de sondeo real de hasta 8.000 Hz. Esto permite que el teclado comunique sus entradas al ordenador con mucha más frecuencia que un modelo convencional de 1.000 Hz, reduciendo todavía más el intervalo entre la pulsación y su registro.
No todos los jugadores necesitarán esa tasa de sondeo, pero encaja con el enfoque competitivo de un teclado que permite ajustar el accionamiento prácticamente al milímetro.
Los switches también se pueden sustituir
Que sean magnéticos no significa que tengamos que quedarnos con los interruptores instalados de fábrica. El Reclusa Mini 65% incorpora una PCB hot-swap, permitiendo retirar y sustituir los switches magnéticos compatibles sin soldaduras.
Razer incluye una herramienta 2 en 1 para extraer tanto teclas como interruptores, facilitando que cada usuario pueda modificar el comportamiento del teclado con el tiempo.

Las propias teclas también pueden cambiarse. Los LED están orientados hacia el sur para ampliar la compatibilidad con diferentes keycaps, mientras que las incluidas de serie utilizan ABS de doble inyección y un diseño tricolor que combina negro, blanco y verde.
La iluminación Razer Chroma RGB funciona individualmente en cada tecla y permite elegir entre 16,8 millones de colores, de modo que la estética puede personalizarse prácticamente tanto como la respuesta de los switches.
Un dial para controlar el teclado sin salir del juego
En la esquina superior aparece también un dial multifunción, pensado para realizar cambios rápidos sin necesidad de abrir el software de configuración. Desde ahí pueden ajustarse parámetros como el volumen o el brillo y controlar otras funciones configurables, intentando que los cambios más habituales puedan realizarse directamente desde el teclado.
Es un detalle especialmente útil en un formato tan pequeño, donde reducir el número de teclas obliga a encontrar formas alternativas de mantener ciertos controles sin llenar el dispositivo de combinaciones secundarias.
Razer lleva la personalización a su nueva familia Reclusa
El Reclusa Mini 65% continúa el camino iniciado por el Reclusa X Mini 65%, pero introduce dos diferencias importantes: switches magnéticos y conectividad inalámbrica.
Razer busca así acercarse al terreno de los teclados entusiastas sin abandonar elementos propios del gaming competitivo. La acústica interna, los switches reemplazables y la compatibilidad con diferentes teclas conviven con Rapid Trigger, accionamiento ultracorto, HyperSpeed y polling de 8.000 Hz.
El resultado es un teclado que puede utilizarse perfectamente tal y como sale de la caja, pero que está diseñado para no quedarse necesariamente así. Cambiar los switches, modificar las teclas, ajustar la respuesta o construir distintos perfiles forma parte de una propuesta que gira precisamente alrededor de una idea: que dos Reclusa Mini 65% no tengan por qué terminar comportándose exactamente igual.












