Aty (Adrián Atalaya)
Aty (Adrián Atalaya)

Aty: “Necesitaba que la gente supiera que yo también hago música”

Tras años componiendo para otros artistas, Adrián Atalaya inicia una nueva etapa como Aty, un proyecto donde busca contar sus propias historias y recuperar el sonido con el que creció

Durante años, Adrián Atalaya (Aty, nombre artístico) estuvo vinculado a la música desde la composición. Sus canciones terminaron en las voces de otros artistas mientras él seguía buscando cuál era realmente su lugar dentro de la industria. Entre sesiones de composición, colaboraciones y proyectos ajenos, apareció una pregunta que acabaría cambiándolo todo: ¿qué pasaría si la gente escuchara también lo que él tenía que contar?

De esa necesidad nace Aty, un proyecto que supone mucho más que un cambio de nombre artístico. Es la consecuencia de varios años de búsqueda personal, de dudas, de aprendizaje y de la necesidad de encontrar un sonido propio. Tras los lanzamientos de Lista de espera y Contracorriente, el artista presenta Cosas más claras, una canción que mira directamente a su infancia y que confirma una nueva etapa donde la honestidad se convierte en la principal seña de identidad.

“Por fin he encontrado el sonido que me representa”

Bienvenido por primera vez a Revista YOUNG. Después de todo este recorrido, ¿tienes por fin las cosas claras?

Sí, por fin puedo decir que tengo las cosas bastante claras. Y creo que lo más importante es que ahora sé por dónde quiero caminar musicalmente. Durante mucho tiempo estuve en una búsqueda constante. Hacía canciones, escribía para otros artistas, probaba estilos distintos y aprendía muchísimo, pero siempre tenía la sensación de que todavía no había encontrado del todo ese lugar donde me sintiera completamente cómodo.

Con el paso de los años he ido entendiendo mejor quién soy como artista y qué tipo de música quiero hacer. He encontrado un sonido que siento realmente mío, un sonido donde me reconozco cuando me escucho y donde no tengo la sensación de estar interpretando algo que pertenece a otra persona.

Ahora disfruto mucho más del proceso porque ya no estoy buscando constantemente una dirección. Tengo claro hacia dónde quiero ir, tengo nuevas canciones preparadas y, por primera vez en mucho tiempo, siento que estoy construyendo algo con una identidad muy definida.

El significado detrás de Aty

Has dejado atrás Atalaya para convertirte simplemente en Aty. ¿Por qué era importante ese cambio?

La realidad es que Aty no nace únicamente de mi apellido. Nace de mucho antes. Es el nombre con el que me llaman mis amigos desde siempre. Desde que éramos pequeños, Atalaya les parecía demasiado largo y acabó convirtiéndose simplemente en «Aty». Con el tiempo llegó un punto en el que incluso yo mismo empecé a identificarme más con ese nombre que con cualquier otro.

Cuando empecé a plantearme esta nueva etapa sentí que necesitaba un cambio que acompañara también la evolución musical que estaba viviendo. No quería que fuese únicamente un cambio de sonido. Quería que simbolizara una nueva etapa, una forma diferente de presentarme ante la gente.

Además tiene algo muy bonito porque conecta directamente con mis raíces. Con las personas que han estado desde el principio. Con mis amigos de toda la vida. Con la gente que me conocía antes de que existieran canciones, estudios o escenarios. De alguna forma siento que llevar ese nombre es una forma de honrar a toda esa gente que ha formado parte de mi historia.

Y también es una manera de decir: este soy yo. Sin artificios. Sin personajes. Sin capas de por medio.

“Quiero hacer la música que sonaba en el coche de mi padre”

¿Qué podemos esperar de esta nueva etapa? ¿Hay un disco o un EP en camino?

Estamos trabajando en la posibilidad de hacer un EP porque siento que ya hay un grupo de canciones que comparten una misma identidad. Lo que tengo claro es que quiero profundizar mucho más en un sonido que conecta directamente con la música que me acompañó durante toda mi infancia.

Siempre he escuchado muchísima música gracias a mis padres. En casa sonaban artistas muy diferentes entre sí, pero todos dejaron una huella enorme en mí. Por parte de mi padre había mucho rock clásico, mucho rock anglosajón, bandas como Iron Maiden, Judas Priest o Scorpions. Por parte de mi madre también había una sensibilidad muy ligada a la canción de autor y a artistas que contaban historias desde otro lugar.

Ahora siento que estoy encontrando una forma de unir todas esas influencias dentro de mi propio lenguaje. Quiero que cuando alguien escuche una canción mía pueda reconocer algo de ese ADN musical con el que crecí. Es casi como intentar traducir toda la música que sonaba en el coche de mi padre a la persona que soy hoy.

“Cosas más claras nació de mi primer amor”

Aty (Adrián Atalaya)
Aty (Adrián Atalaya)

La nueva canción mira directamente a tu infancia. ¿Cómo surge una historia tan concreta?

Porque quería escribir sobre un recuerdo que para mí sigue siendo muy importante. Cuando eres pequeño muchas veces te dicen que esos primeros amores no cuentan o que simplemente son cosas de niños. Pero yo siempre he pensado que también forman parte de lo que somos.

Hubo una chica con la que compartí muchísimos años de mi infancia. Desde guardería hasta prácticamente cuarto de primaria. Éramos inseparables. Crecimos juntos, compartimos muchísimas experiencias y, cuando empecé a pensar en canciones relacionadas con la infancia, me di cuenta de que era imposible hablar de aquella etapa sin hablar también de ella.

La canción parte de una pregunta muy sencilla: ¿qué habría pasado si hubiera escrito una canción para ese primer amor como si todavía estuviera presente? ¿Como si pudiera hablarle hoy desde la persona en la que me he convertido?

Y a partir de ahí empezó a construirse todo. Es una canción muy luminosa, muy nostálgica y muy sincera. De esas canciones que nacen casi de un recuerdo antes que de una idea musical.

El significado de “Mi cero once”

En la canción aparece una referencia que ha llamado mucho la atención: “fuiste mi cero once”. ¿Qué significa realmente?

Tiene una historia bastante curiosa. Cuando era pequeño siempre confundía el 112. En mi cabeza no existía el ciento doce. Siempre decía «el cero once». Era una confusión infantil que se me quedó grabada durante años.

Y cuando empecé a escribir la canción pensé que tenía mucho sentido utilizarlo porque, de alguna forma, esa persona había sido mi llamada de emergencia emocional. Esa persona a la que acudías cuando algo te pasaba, cuando estabas triste o cuando simplemente querías compartir algo importante.

Aty (Adrián Atalaya)
Aty (Adrián Atalaya)

Además también había una referencia interna relacionada con una fecha que compartíamos y que para mí tenía mucho significado. Entonces terminé uniendo ambos conceptos dentro de una misma imagen.

Me gustan mucho esos pequeños detalles escondidos en las canciones porque permiten que cada persona descubra cosas nuevas cada vez que las escucha.

“Quiero que la gente conozca a Adri”

¿Qué vamos a descubrir sobre ti en las próximas canciones?

Principalmente a una persona normal. A un chico de Barcelona que decidió apostar por la música y mudarse para perseguir algo que le apasiona. Quiero que las canciones funcionen como una especie de ventana abierta a mi vida.

Habrá canciones románticas, habrá canciones sobre relaciones, sobre dudas, sobre pérdidas, sobre momentos complicados y también sobre situaciones mucho más cotidianas. Porque la realidad es que las historias que más nos marcan muchas veces no son las grandes tragedias, sino las pequeñas cosas que nos pasan cada día.

Lo que me interesa es escribir desde la honestidad. Desde experiencias que yo haya vivido o desde emociones que realmente entienda. Después cada persona encontrará su propia interpretación, pero quiero que todo tenga un punto de verdad.

Contracorriente y aprender a salir del duelo

En su día explicaste que Contracorriente nació en un momento donde te sentías fuera de lugar. ¿Cómo fue escribir una canción así?

Fue una canción muy importante porque llegó en un momento complicado. Nació después de una ruptura y evidentemente eso siempre deja huella. Pero con el tiempo me di cuenta de que la canción no hablaba únicamente de una relación.

Hablaba de cualquier situación donde sientes que no encajas. De esos momentos donde parece que todo sigue igual a tu alrededor, pero tú necesitas cambiar de aire y no sabes cómo hacerlo. Hablaba del duelo, de la pérdida y de la sensación de estar atrapado en un mismo lugar emocional.

Cuando la escribí quería lanzar un mensaje muy concreto: que llega un momento donde tienes que dejar de quedarte atrapado en lo que te duele y empezar a avanzar. No porque el dolor desaparezca de golpe, sino porque mereces darte la oportunidad de seguir adelante.

Y creo que esa idea sigue estando muy presente en toda la música que estoy haciendo ahora.

“Necesitaba que la gente supiera que yo también hago música”

Llevabas años escribiendo para otros artistas. ¿Por qué dar el paso al frente ahora?

Porque llega un momento donde el gusanillo te pica demasiado fuerte. Yo ya estaba dentro de la rueda de la industria. Escribía canciones, trabajaba con otros artistas y me sentía muy afortunado por todas esas oportunidades.

Pero también apareció una pregunta que no podía quitarme de la cabeza: ¿y si la gente también quisiera escuchar lo que tengo yo que contar?

Hablándolo con amigos y con personas cercanas al mundo de la música, muchos me decían lo mismo: «¿Por qué no lo intentas?». Y a veces necesitas precisamente eso. Que alguien te empuje un poco para atreverte.

Ahora disfruto la música de una forma diferente. Antes era un trabajo que me apasionaba. Ahora sigue siendo un trabajo, pero también es algo mucho más personal. Hay una implicación emocional distinta cuando la historia que cuentas es la tuya.

Los tres años entre Lista de espera y Contracorriente

Entre 2022 y 2025 desapareciste como artista. ¿Qué pasó durante ese tiempo?

Lo que pasó fue que me perdí un poco y tuve que volver a encontrarme.

Cuando escribes constantemente para otros artistas aprendes a adaptarte a muchísimas voces distintas. Eso es maravilloso como compositor, pero también puede provocar que te olvides de cuál es tu propia voz.

Durante esos años seguí haciendo música sin parar. Hay muchísimas canciones de esa etapa que nadie ha escuchado. Pero sentía que todavía no había encontrado una identidad artística clara. Había estilos muy diferentes, influencias muy distintas y ninguna dirección que me representara por completo.

No quería sacar música por sacar. Quería encontrar algo que realmente sintiera mío.

Y cuando llegó Contracorriente entendí que había encontrado por fin ese camino.

“El síndrome del impostor aparece cada mes”

¿Has conseguido vencer el síndrome del impostor?

No creo que se venza. Creo que se aprende a convivir con él.

La realidad es que aparece constantemente. Hay momentos donde dudas, donde te preguntas si estás haciendo las cosas bien, si realmente perteneces a este sitio o si estás preparado para asumir todo lo que viene.

Pero también he aprendido que, en cierta medida, es algo normal. Creo que la mayoría de artistas convivimos con ese sentimiento. Lo importante es no dejar que tome el control.

Ahora cuando aparece intento entender qué me está diciendo y seguir adelante. Porque al día siguiente vuelvo a levantarme con las mismas ganas de escribir canciones que tenía cuando era pequeño.

“La gira llegará cuando haya algo importante que contar”

¿Habrá gira?

Sí. La respuesta es sí. Pero quiero hacer las cosas bien.

Antes de salir a defender un proyecto sobre un escenario quiero sentir que existe una historia completa detrás. Quiero tener un repertorio sólido, un discurso y algo que realmente merezca ser compartido con el público.

Cuando eso ocurra, la gira llegará. Porque los escenarios son uno de los lugares donde más feliz soy. Pero quiero que cuando llegue ese momento exista un proyecto consolidado y una historia que contar.

La pregunta que nadie le hace

¿Qué pregunta te gustaría que te hicieran más a menudo?

Quizá una muy sencilla: ¿qué escuchabas en el coche cuando eras pequeño?

Porque me parece una pregunta capaz de explicar muchísimo sobre cualquier artista. Habla de la familia, de la infancia, de las influencias y de la forma en la que empiezas a relacionarte con la música.

En mi caso la respuesta es muy clara: Iron Maiden. Muchísimo Iron Maiden. Y probablemente gran parte de lo que soy hoy musicalmente nace de aquellas canciones que escuchaba sin imaginar que algún día acabaría dedicándome a esto.

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