Snob Pizza duplica su presencia en Madrid con un segundo local en el Bernabéu

La firma madrileña lleva su pizza al corte de inspiración neoyorquina hasta Santo Domingo de Silos con un espacio de 110 m², cocina abierta, terraza y sus recetas más reconocibles.

Snob Pizza continúa creciendo en Madrid apenas un año después de abrir su primer establecimiento en Lagasca. La marca especializada en pizza al corte de inspiración neoyorquina ha estrenado un segundo local en el número 8 de la calle Santo Domingo de Silos, junto al Bernabéu, trasladando a esta zona de la capital una propuesta basada en porciones grandes, masa artesanal y una carta que combina recetas clásicas con sabores bastante menos convencionales.

El nuevo restaurante cuenta con 110 m² distribuidos en dos plantas, capacidad interior para 40 personas y una terraza exterior con mesas altas. El espacio busca mantener el carácter informal de la marca, pero incorpora también una cocina abierta donde pueden verse hasta tres hornos trabajando simultáneamente y una operativa separada para los pedidos de delivery.

Pizza al corte con espíritu neoyorquino

Snob parte de la cultura del slice de Nueva York, pero reinterpretada desde Madrid. Sus pizzas son grandes, finas y están pensadas para poder comerse con las manos, manteniendo una base crujiente pero suficientemente flexible para doblar la porción al estilo neoyorquino.

La masa se prepara diariamente y pasa por una fermentación lenta de hasta 48 horas antes de hornearse en solera. El objetivo es conseguir una estructura ligera por dentro y crujiente en la base, dejando que los ingredientes tengan también suficiente protagonismo.

El formato por porciones permite además montar una comida bastante diferente a la de pedir una pizza completa. En una misma visita es posible combinar varios sabores y compartirlos, algo que encaja especialmente bien con esa filosofía informal que Snob resume bajo el lema “No rules, just taste”.

De Margarita y Pepperoni a Pastrami Burrata

La carta combina sabores reconocibles con recetas algo más arriesgadas. Entre las opciones clásicas aparecen Margarita y Pepperoni, mientras que propuestas como Vodka Sauce, Pastrami Burrata o Hot Pepperoni llevan el concepto hacia combinaciones más elaboradas.

Precisamente la Hot Pepperoni se ha convertido en la pizza más vendida de Snob. La receta también ha terminado generando uno de los productos más reconocibles de la casa: su Hot Honey, una miel picante creada originalmente para acompañarla y que acabó ganando suficiente popularidad entre los clientes como para venderse también en frasco.

Ese juego entre dulce y picante representa bastante bien el tipo de carta que busca la marca. No se trata únicamente de reproducir las pizzas que encontraríamos en cualquier pizzería neoyorquina, sino de utilizar ese formato como base para incorporar ingredientes y salsas propias.

Una cocina abierta con tres hornos

El nuevo espacio del Bernabéu coloca buena parte de la preparación a la vista. Una barra de mármol y la cocina abierta ocupan el centro de la planta principal, permitiendo observar cómo se preparan las pizzas mientras tres hornos trabajan simultáneamente.

El interior mantiene los colores que ya identificaban el primer establecimiento: blanco y verde, combinados con paredes de azulejos y barras de madera que dividen los diferentes espacios. Una ventana de guillotina conecta además el restaurante con la calle y refuerza ese carácter urbano y abierto que la marca quiere asociar al formato del slice.

La planta inferior está más enfocada a la parte operativa. Allí se encuentran la cámara frigorífica y una zona específica destinada al delivery, con su propio horno, de modo que los pedidos a domicilio no interfieran tanto con el ritmo de la cocina principal.

Del barrio de Salamanca al Bernabéu en solo un año

La elección de esta segunda ubicación responde también al tipo de público que Snob busca atraer. La zona del Bernabéu combina oficinas, restauración, movimiento durante el afterwork y una enorme afluencia vinculada tanto al estadio como a otros planes de ocio.

Para la marca supone salir del entorno de Lagasca y probar su concepto en una zona con una dinámica diferente, pero manteniendo la misma idea de consumo flexible: entrar a por una porción rápida, sentarse a compartir varias recetas o convertirlo en un plan informal con amigos.

El crecimiento resulta especialmente rápido teniendo en cuenta que el primer Snob abrió solo un año antes. Con Santo Domingo de Silos, la firma pasa de uno a dos establecimientos en Madrid manteniendo prácticamente intactos los elementos que definieron el proyecto original: fermentaciones largas, pizza por porciones, cocina visible y combinaciones que se permiten jugar bastante con la tradición.

Snob Pizza amplía así la oferta de street food madrileña con un segundo espacio que busca acercar el espíritu de las pizzerías de Nueva York a otra zona de la capital. Esta vez, con el Bernabéu como vecino y la posibilidad de comprobar hasta dónde puede crecer un concepto que empezó alrededor de algo aparentemente tan sencillo como coger una porción de pizza con las manos.

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