Hay lanzamientos que parecen pensados para una noche de partido, una quedada con amigos o simplemente para quienes disfrutan probando combinaciones algo excesivas. Doritos y Snob Pizza presentan Hot Peppes, una nueva receta que transforma una de las pizzas más conocidas de la marca madrileña en un formato completamente diferente. Desde el 23 de octubre puede probarse por 8 euros tanto en Lagasca como en el establecimiento de Snob situado junto al Santiago Bernabéu, convirtiéndose además en una de las propuestas participantes de Doritos Loaded Battle.
La idea parte de la Hot Pepperoni, una de las pizzas más representativas de Snob, pero esta vez desaparece la masa neoyorquina y los ingredientes pasan directamente sobre una base de Doritos Taco. El resultado combina pepperoni, jalapeños, queso fundido, salsa de tomate, Mayo Fresh Jalapeño, parmesano y uno de los ingredientes más reconocibles de la casa: su Hot Honey de chile ahumado.
La Hot Pepperoni cambia la masa por Doritos
Hot Peppes busca trasladar a otro formato ese equilibrio entre dulce, picante y salado que ya caracteriza a la pizza original. Los Doritos aportan aquí el componente crujiente, mientras que el pepperoni y los jalapeños concentran la parte más intensa de la receta.
Por encima aparece el queso fundido y la salsa de tomate de Snob, acompañados por la Mayo Fresh Jalapeño y el parmesano rallado. Pero el contraste llega especialmente con el Hot Honey, una miel con chile ahumado desarrollada por la propia pizzería que introduce un punto dulce entre todos esos sabores más contundentes.
“Queríamos trasladar a los Doritos Taco ese equilibrio entre dulce y picante que tanto nos gusta y que ya está presente en nuestra Hot Pepperoni”, explica Nacho de Riva, CEO y fundador de Snob Pizza. La intención era mantener la identidad de una de sus recetas más conocidas sin limitarse a colocar simplemente los mismos ingredientes sobre otro soporte.
Ese cambio altera también la forma de comerla. Hot Peppes está planteada como una propuesta mucho más informal y fácil de compartir, donde cada Dorito funciona prácticamente como un pequeño bocado cargado con los diferentes ingredientes.
Un punto de picante que invita a seguir comiendo
La receta juega especialmente con distintas intensidades. El propio sabor de Doritos Taco sirve como base, pero los jalapeños aumentan la sensación picante y la miel ayuda después a suavizarla antes del siguiente bocado.
Para Snob, encontrar ese equilibrio ha sido una de las claves de la colaboración. “Buscábamos ese punto exacto de picante que hace que pruebes uno y quieras seguir comiendo”, señala De Riva.
El resultado se aleja de la idea de utilizar Doritos simplemente como acompañamiento o decoración. Aquí funcionan como parte central del plato y sustituyen directamente a la masa, convirtiendo una pizza en algo más próximo a unos nachos cargados, pero manteniendo los sabores que permiten reconocer la Hot Pepperoni de la que parte la receta.
Snob entra en Doritos Loaded Battle
Hot Peppes forma parte de Doritos Loaded, una iniciativa que invita a distintos establecimientos a reinterpretar algunas de sus recetas utilizando los conocidos triángulos de maíz como ingrediente protagonista.

Dentro de ella se desarrolla Doritos Loaded Battle, una competición en la que cada restaurante participante crea su propia propuesta y posteriormente son los consumidores quienes deciden cuál merece ganar.
La mecánica permite descubrir las diferentes recetas, elegir cuáles probar y después votar por la favorita. De esta manera, el lanzamiento no termina cuando el plato llega al restaurante: la respuesta de quienes lo prueben determinará también hasta dónde consigue avanzar dentro de la competición.
Snob entra en esa batalla siguiendo además su propia filosofía, “No rules, just taste”, con la que interpreta desde Madrid la cultura de las porciones de pizza neoyorquinas. Una identidad que mezcla recetas reconocibles con salsas propias y combinaciones que se permiten alejarse bastante de lo tradicional.
Una colaboración pensada para compartir

La alianza entre Doritos y Snob encaja especialmente bien porque ambas marcas parten de una forma de consumo bastante informal. En Hot Peppes no hay cubiertos ni una presentación especialmente ceremonial: la gracia está precisamente en coger cada pieza con la mano y combinar en un mismo bocado el crujiente, el queso fundido, el picante y el punto dulce de la miel.
También tiene sentido que una de las ubicaciones elegidas sea el local situado junto al Santiago Bernabéu, en Santo Domingo de Silos, 8, donde puede convertirse en una opción especialmente llamativa antes o después de algún plan por la zona. La segunda ubicación está en Lagasca, 115.
Con Hot Peppes, Snob Pizza no crea una nueva pizza, sino que desmonta una de las suyas para reconstruirla alrededor de Doritos. Y precisamente ahí está la gracia del lanzamiento: reconocer los sabores de la Hot Pepperoni mientras cambia completamente la forma de comerlos.











