Audio-Technica amplía su gama más exclusiva con los nuevos ATH-AWX7000, unos auriculares cerrados concebidos como el máximo exponente de sus más de tres décadas trabajando con modelos de madera. Fabricados íntegramente en Japón, estarán disponibles desde el 23 de octubre por 3.799 euros y combinan nuevas soluciones acústicas con materiales tradicionales como el ciprés de Kiso y el barniz Echizen aplicado artesanalmente.
El planteamiento es bastante diferente al de unos auriculares pensados simplemente para escuchar música en movilidad. Los ATH-AWX7000 están orientados a una escucha doméstica de alta fidelidad y se sitúan como la alternativa cerrada a los ATH-ADX7000 abiertos, buscando mantener el aislamiento y la contundencia en graves propia de este tipo de construcción sin sacrificar demasiada amplitud o transparencia.
Un nuevo enfoque para unos auriculares cerrados
La principal novedad técnica recibe el nombre de True Closed-back Acoustic, o TCbA. Audio-Technica ha desarrollado esta arquitectura para aprovechar de forma controlada la presión de aire que se genera dentro de una copa cerrada, intentando conservar la energía en las frecuencias bajas y el amplio rango dinámico característico de estos diseños mientras mejora la claridad de medios y agudos.

Para conseguirlo, la compañía introduce además un nuevo diafragma Hybrid Matrix, identificado como HMD. Está formado por capas muy finas de diferentes materiales que trabajan conjuntamente como una única estructura. La intención es que el diafragma responda con mayor rapidez ante cambios bruscos de la señal y mantenga un comportamiento más preciso independientemente del volumen.
A esta tecnología se suma HXDT, High-Concentricity X Dynamic Transducer, un sistema de fabricación que busca alinear con mucha más precisión elementos como el deflector, el imán, la bobina móvil y el propio diafragma. Audio-Technica asegura haber reducido las tolerancias de fabricación hasta una décima parte de los niveles convencionales, algo especialmente relevante en unos auriculares donde pequeñas desviaciones físicas pueden modificar el comportamiento del transductor.

También se utiliza un circuito magnético con chapa de acero eléctrico no orientado, pensado para limitar pérdidas de energía y mejorar la claridad. Son soluciones difíciles de apreciar simplemente mirando los auriculares, pero explican buena parte del trabajo técnico que hay detrás de un modelo situado claramente en el terreno audiófilo.
Ciprés de Kiso y barniz Echizen para unas copas únicas
Si la ingeniería es una de las grandes protagonistas, la otra es la madera. Cada copa está construida con ciprés de Kiso, una variedad japonesa apreciada por su resistencia, su veteado y el lento crecimiento de los árboles en el clima de la región.
Algunos ejemplares pueden necesitar hasta 300 años para alcanzar su madurez, y Audio-Technica ha recurrido para estos auriculares a una asignación específica de madera procedente de bosques estatales japoneses gestionados de manera estricta.
Cada carcasa recibe después un acabado manual con barniz Echizen, una técnica artesanal japonesa con más de 1.500 años de historia. El tratamiento realza el tono natural de la madera y hace que las pequeñas variaciones propias del trabajo manual conviertan cada unidad en una pieza ligeramente diferente.
No es solamente una decisión estética. La madera lleva décadas formando parte de algunos de los modelos más especiales de Audio-Technica y aquí vuelve a utilizarse como parte de la propia construcción acústica, además de aportar una identidad visual bastante alejada de los acabados metálicos o plásticos habituales en auriculares modernos.
Magnesio, aluminio y cuero para reducir peso
El resto de materiales intenta compensar la presencia de unas grandes copas de madera. Audio-Technica utiliza un chasis de magnesio y deslizadores de aluminio mecanizados con precisión, acompañados por unos brazos terminados en azul marino.

Ese tono está inspirado en el kachi-iro, un azul oscuro tradicionalmente asociado en Japón con la buena fortuna de los samuráis. Es un detalle pequeño, pero encaja con una construcción donde prácticamente cada elemento intenta mantener algún vínculo con la cultura artesanal japonesa.
Las almohadillas utilizan cuero suave y están diseñadas tanto para mejorar el sellado como para mantener la comodidad durante sesiones prolongadas. También se ha rediseñado la banda de sujeción superior, algo especialmente importante en unos auriculares concebidos para pasar largos periodos sobre la cabeza.
Desde el desarrollo inicial hasta el montaje final, todo el proceso se realiza en la fábrica de Audio-Technica en Naruse, Japón, reforzando el carácter casi artesanal de una propuesta que mezcla fabricación moderna de precisión con técnicas y materiales tradicionales.
Dos cables para integrarlos en equipos de alta fidelidad
Como corresponde a unos auriculares de este nivel, los ATH-AWX7000 prescinden de conexión inalámbrica y se centran completamente en la transmisión por cable. Incluyen un cable balanceado de 2,5 metros con conectores Neutrik XLR y otro no balanceado de tres metros terminado en conector estéreo de 6,3 mm.
La conexión con los propios auriculares utiliza el sistema A2DC de Audio-Technica, diseñado para ofrecer una unión estable y permitir sustituir los cables sin tener que intervenir sobre los auriculares.
También se incluye un estuche de transporte resistente, aunque por dimensiones, materiales y planteamiento resulta evidente que estamos ante un producto pensado principalmente para permanecer asociado a un amplificador, DAC o equipo de escucha doméstico y no para acompañarnos cada día en el transporte público.
Los ATH-AWX7000 representan así una vertiente muy distinta del mercado actual de auriculares. No hay cancelación activa de ruido, Bluetooth ni funciones de inteligencia artificial: toda la inversión se concentra en transductores, acústica, materiales y fabricación. Con un precio de 3.799 euros, tampoco buscan competir con modelos de consumo general, sino ocupar el nivel más alto del catálogo de Audio-Technica y convertirse en una pieza destinada a quienes entienden la escucha como una experiencia de alta fidelidad.










