Greg Taro ha pasado en apenas unos meses de enfrentarse solo a uno de los escenarios televisivos más exigentes de su carrera a escribir una canción para una película de animación. Entre medias ha habido aprendizaje, nuevas oportunidades y, sobre todo, una sensación de estabilidad que empieza a cambiar también la manera en la que compone. Después de años escribiendo desde la inseguridad, la espera o aquello que todavía no tenía, ahora reconoce encontrarse en uno de los momentos más felices de su vida.
Brillamos es una buena fotografía de esa nueva etapa. La canción nació como encargo para SuperThings: La película, pero Greg no recibió una composición terminada para adaptar ni una versión extranjera que traducir. Tuvo que entrar en el universo de los personajes, estudiar sus valores y construir desde cero una canción que mantuviera su propia identidad y, al mismo tiempo, funcionara dentro de una película destinada a un público familiar.
La experiencia llega además después de Benidorm Fest, donde defendió Velita prácticamente solo sobre el escenario. Greg reconoce que no considera aquella actuación su mejor pase, pero la contempla con orgullo y, sobre todo, como una experiencia que terminó abriendo nuevas puertas. Entre ellas, precisamente, la oportunidad de entrar por primera vez en el cine.
En YOUNG volvemos a hablar con Greg Taro para recorrer todo lo sucedido desde Benidorm Fest hasta Brillamos, descubrir cómo se enfrenta a una canción nacida para una película y adelantar una noticia especialmente importante: después de años hablando de ello, el artista siente que por fin existe un proyecto con un hilo musical claro que define como «400 % Greg Taro».
Después de Benidorm Fest
¿Echabas de menos una promoción tan intensa?
La verdad es que un poco sí. Mi día a día en Berlín normalmente consiste en despertarme, ir al estudio y volver a casa, así que muchas veces haces música pero esa música todavía no sale de esas cuatro paredes. Estás trabajando constantemente, escribiendo canciones y pensando que has hecho algo muy guay, pero hasta que no llega un lanzamiento no tienes la oportunidad de explicar todo aquello que existe detrás.
Por eso también agradezco estos días de promoción. Puedes hablar de cómo nació una canción, de qué estabas pensando mientras la escribías o de por qué has tomado determinadas decisiones. Además, personalmente prefiero concentrarlo todo y entrar directamente en ese ritmo durante uno o dos días. Me resulta más fácil que ir intercalando entrevistas entre otras cosas porque, cuando estoy dentro del estudio, necesito estar bastante centrado en eso.
Mirando atrás, ¿cómo ves ahora tu paso por Benidorm Fest?
Me quedé contento. Soy consciente de que no fue mi mejor pase y seguramente los nervios tuvieron bastante que ver, pero cuando miro aquella actuación siento sobre todo orgullo. Estoy súper orgulloso de haber estado allí, de haber participado y muy agradecido por haber tenido la oportunidad de vivirlo.
Además, alrededor de aquellos tres minutos ocurrieron muchísimas más cosas que no se ven cuando simplemente reproduces la actuación. Conocí personas, hice nuevas amistades, surgieron posibles colaboraciones y aparecieron oportunidades que después han seguido creciendo. Incluso todo lo relacionado con SuperThings terminó llegando a raíz de Benidorm Fest.
También aprendí muchísimo sobre cómo funciona una actuación diseñada específicamente para televisión. No es exactamente lo mismo que dar un concierto delante de un público. Estás trabajando para las cámaras y para una persona que está sentada en casa, así que tienes que pensar en cómo se cuenta todo desde ese lenguaje. Eso me lo llevo como aprendizaje para cualquier cosa que pueda hacer en el futuro.
¿Sentiste mucha presión durante esos tres minutos?
Mentiría si dijera que no, pero no era tanto una presión por lo que pudieran pensar los demás. Era mucho más conmigo mismo. Pensaba: «Hazlo bien porque esto es lo que haces, es lo que sabes hacer y no quieres decepcionarte a ti mismo».
Ese era realmente el peso que sentía. No estaba pensando constantemente en resultados o en qué podía pasar después, sino en estar a la altura de lo que yo sabía que podía hacer. Creo que la exigencia venía muchísimo más desde dentro que desde cualquier expectativa externa.

«Lo importante era enseñar quién es Greg Taro»
Subiste prácticamente solo al escenario. ¿Era importante no esconderte detrás de una gran puesta en escena?
Sí. A veces después lo piensas y dices: «Quizá podría haber hecho algo completamente diferente, meter bailarines, aprenderme una coreografía y construir una actuación mucho más espectacular». Es inevitable compararte cuando ves lo que hacen otras personas y preguntarte si tendrías que haber seguido otro camino.
Pero desde el principio había algo que repetía a todo el equipo: lo importante para mí era enseñar quién es Greg Taro. Mis canciones, mi música, mi arte y mi personalidad son muy personales. No me escondo demasiado y enseño mis emociones prácticamente al cien por cien, así que necesitaba que aquello también estuviera presente sobre el escenario.
Por eso, aunque ahora pueda analizar cosas que haría de otra manera, creo que esa esencia sí se transmitió. Alguien que viera aquellos tres minutos podía entender bastante bien qué clase de artista soy y qué puede encontrarse después si viene a verme en concierto. Para mí eso era muchísimo más importante que intentar convertirme durante una noche en algo que realmente no soy.
Un proyecto que empieza a tener forma
Antes de Benidorm hablábamos de un posible EP. ¿Ahora está más cerca?
Creo que sí. Ahora mismo estoy en Madrid componiendo mientras hago toda esta promoción y estamos empezando a pensar mucho más seriamente cuál será la estrategia y cómo queremos presentar todo lo que viene.
SuperThings también nos ha dado cierto margen para detenernos y pensar qué queremos hacer después en lugar de ir simplemente lanzando una canción detrás de otra sin una dirección clara. A partir del año que viene llegará más música y siento que, por primera vez, existe un hilo musical muy definido.
Es un sonido que siento completamente mío. Diría que es un «400 % Greg Taro». Todavía estamos trabajando y descubriendo exactamente cómo terminará tomando forma, pero sí puedo decir que hay una dirección clara y que estoy muy ilusionado con todo lo que estamos componiendo.
¿Desde qué momento personal estás escribiendo esas canciones?
Estoy súper contento. Me va muy bien en la vida y tengo muchísima suerte porque después de alrededor de ocho años picando piedra con la música, desde hace aproximadamente dos puedo vivir de ella al cien por cien. Ahora empiezan a aparecer frutos muy bonitos de todo ese trabajo y puedo hacer proyectos increíbles mientras mi día a día gira completamente alrededor de la música. Poder llamar a esto mi trabajo sigue siendo algo que agradezco muchísimo.
También estoy muy feliz personalmente y en el amor, y eso está cambiando bastante mi manera de escribir. Durante mucho tiempo mis canciones nacían desde lugares más tristes, desde la sensación de estar esperando algo o pensando: «Ojalá tuviese ese amor que deseo y que creo que merezco». Ahora resulta que ese amor está ahí.
Y curiosamente me cuesta más escribir una canción positiva que una canción triste. Estoy acostumbrado a tirar de determinadas emociones, así que aprender a componer desde la felicidad también está siendo un reto nuevo para mí. Pero precisamente por eso me parece divertido explorar qué canciones pueden aparecer desde un Greg que ya no está escribiendo constantemente sobre aquello que le falta.
¿Cómo se siente dejar de escribir sobre aquello que deseas y descubrir que ya lo tienes?
Es una sensación un poco extraña porque al principio aparecen sentimientos encontrados. Piensas: «¿Era esto lo que estaba buscando? ¿Esto era aquello que llevaba tanto tiempo imaginando?». Cuando deseas algo durante mucho tiempo inevitablemente construyes una versión mental de cómo crees que será cuando finalmente llegue.
Y después la realidad siempre termina siendo diferente de aquello que imaginabas. Por suerte, en mi caso ha sido diferente para bien. Estoy muy satisfecho y muy feliz, pero también estoy aprendiendo cómo se vive y cómo se escribe desde ese lugar porque es relativamente nuevo para mí.
Brillamos, entrar por primera vez en el cine
¿Brillamos nació desde cero para SuperThings: La película?
Sí. La escribimos entre varias personas y fue un proceso muy bonito porque además era gente que ya conocía. Una de las personas con las que compuse la canción es mi pareja, así que trabajar juntos en algo así fue especialmente guay.
Además, prácticamente ninguno de los que estábamos escribiendo habla español al cien por cien como primera lengua. Mi pareja es estadounidense y aprendió español en el colegio, por ejemplo. Pero todos somos amigos y eso hizo que el proceso fuera bastante natural.
El reto estaba muy claro: queríamos escribir una canción con mucha energía, que tuviera buen rollo y que hiciera que la gente se lo pasara bien escuchándola. Cuando partes de una intención tan clara también resulta más fácil construir juntos porque todos estamos trabajando hacia la misma sensación.

¿Cómo llega un encargo así?
Fue bastante inesperado. María Izaguirre, de Televisión Española, me llamó precisamente el día de mi cumpleaños y me dijo que tenía una noticia. Yo le contesté algo así como: «Espero que sea buena porque es mi cumpleaños, no me lo destroces» [ríe].
Entonces me preguntó si quería componer la canción para SuperThings: La película. El nombre me sonaba, pero no conocía demasiado bien el universo, así que me explicaron qué era y dije inmediatamente que sí porque siempre me han encantado las películas de animación y las películas infantiles.
Mi primera película en el cine fue El Rey León y todavía recuerdo aquel momento. En la première de SuperThings conocí además a algunos niños y niñas para quienes aquella era su primera vez en una sala de cine, y me pareció precioso pensar que quizá recuerden esa experiencia durante muchos años. Saber que en esa película hay una canción que he podido escribir yo me hace especialmente feliz.
A partir de ahí les pedí absolutamente toda la información que pudieran darme. Necesitaba entender qué eran los SuperThings, cuáles eran sus valores, cómo funcionaba ese universo y qué representaban los personajes. Quería convertirme un poco en uno de ellos para poder escribir desde dentro en lugar de hacer simplemente una canción genérica y pegarla después sobre la película.
Me empapé de vídeos de YouTube, reseñas y todo lo que pude encontrar. Después llevé toda esa información al estudio e intenté transmitirla a las personas con las que estaba componiendo. De todo ese proceso terminó saliendo Brillamos.
Escribir para una historia que todavía no había visto
¿Habías visto la película antes de componer?
No. Me pasaron algunos fotogramas y el guion, pero tampoco tenía muchísimo más material. No había visto una versión terminada de la película ni tenía una escena completa delante mientras escribíamos.
Creo que también me eligieron precisamente porque mi estilo encajaba con aquello que estaban buscando. La idea era darme esa libertad y comprobar qué podía aportar yo al universo.
Evidentemente existía el riesgo de que escribiésemos una canción y después no les gustara, en cuyo caso habríamos tenido que empezar otra vez. Por suerte enviamos Brillamos, gustó desde el principio y solamente nos pidieron algunos pequeños cambios en la letra. Musicalmente prácticamente se quedó tal y como había nacido.
¿Da más presión escribir sabiendo que alguien tiene que aprobar el resultado?
Sinceramente, no demasiada. Yo sabía que la canción me la habían encargado a mí, así que el reto no estaba en competir con otras personas para conseguir ese espacio. Simplemente tenía que escribir algo que funcionara.
He escrito muchísimas canciones en mi vida. Es mi trabajo y sé perfectamente que a veces escribes canciones mejores, otras peores y que puede gustarle a una persona algo que a otra no le interesa en absoluto. No es algo que me paralice.
Además, como era la primera vez que hacía un proyecto así, estaba completamente abierto al feedback. El ego se queda bastante fuera cuando trabajas para una película porque tienes que entender que la canción también forma parte de algo mucho más grande que tú. La envié dispuesto a escuchar qué necesitaban cambiar y, por suerte, la respuesta fue muy positiva.
Una inspiración muy concreta: Happy
¿Tuvisteis referencias musicales?
Sí. Una referencia muy clara fue Happy, de Pharrell Williams, para Gru, mi villano favorito. Nos inspiramos muchísimo en esa energía porque buscábamos precisamente una canción con muy buen rollo y con un sonido bastante internacional.
También había una conexión conceptual. SuperThings habla mucho de unir fuerzas y entender que juntos puedes ser más fuerte, y Happy transmite inmediatamente una sensación positiva. El propio título ya te explica prácticamente todo lo que pretende hacer la canción.
Queríamos conseguir algo parecido en cuanto a energía, pero evidentemente llevándolo hacia mi propio sonido y hacia el universo concreto de SuperThings.
Brillamos también tendrá vida en inglés
Si hubiera una versión internacional de la película, ¿quién debería cantar tu canción?
Pues hay un pequeño spoiler: yo mismo [ríe]. Existe también una versión en inglés de la película y me pidieron que hiciera la canción en inglés, así que también la canto yo.
Si tuviera que elegir a otra persona, probablemente diría Pharrell Williams precisamente por esa conexión con Mi villano favorito y con Happy. Tiene mucho sentido teniendo en cuenta que fue una de las referencias que tuvimos mientras estábamos construyendo la canción.
«Soy muy de manifestar las cosas y después ir a por ellas»
Si fueras uno de los protagonistas de SuperThings, ¿qué virtud te representaría?
Determinación y coraje. Creo que es donde más me reconozco porque soy bastante de manifestar las cosas y, cuando quiero algo, ir completamente a por ello.
No creo que sea algo que haya aparecido después de Benidorm Fest o con las cosas que me están ocurriendo ahora. Diría que llevo siendo así desde hace unos ocho años, que fue cuando decidí hacer un cambio importante en mi vida.
Antes tenía un trabajo fijo y llegó un momento en el que decidí dejarlo para dedicarme al cien por cien a la música y lanzarme a algo completamente nuevo. Creo que ahí ya necesitabas bastante determinación porque no había ninguna garantía de que aquello fuera a salir bien.
Todo lo que ha ocurrido después nace un poco de aquella decisión. No sabía cuánto tardaría ni exactamente dónde terminaría, pero sabía que quería intentarlo de verdad.

El sueño que todavía queda pendiente
¿Qué pregunta no te han hecho y te gustaría responder?
Me gustaría que me preguntaran para qué película soñaría con componer una canción.
Y creo que mi respuesta sería James Bond.
Sé que es muchísima responsabilidad y seguramente ahí sí encontraría un nivel de estrés importante [ríe], pero también creo que determinado estrés puede sacarte de tu zona de confort y obligarte a pensar de una manera completamente diferente.
Y eso es algo que me encanta. Me aburro si estoy haciendo constantemente lo mismo, así que asumir un proyecto que me obligara a replantearme cómo escribo, qué sonido hago y hasta dónde puedo llegar sería un reto increíble.











