Un grupo de jóvenes reunidos. Freepik
Un grupo de jóvenes reunidos. Freepik

Madrid abre el debate sobre cómo preparar a los jóvenes para una vida digital más crítica

El 17 de noviembre, Fundación Santa María la Real reunirá a jóvenes, profesionales y agentes sociales para analizar cómo la digitalización está afectando a la educación, el empleo y el bienestar de las nuevas generaciones.

La vida digital de los adolescentes y jóvenes ya no se limita a redes sociales o entretenimiento. La tecnología atraviesa cada vez más su formación, la búsqueda de empleo, la manera de informarse y hasta la forma de relacionarse con otras personas. Pero cuanto más peso adquiere, más importante resulta aprender a utilizarla con criterio.

Ese será precisamente el punto de partida de ‘De la conexión a las oportunidades: juventud y ciudadanía digital crítica’, una jornada que se celebrará el próximo 17 de noviembre en Madrid para analizar cómo la transformación digital está influyendo en las oportunidades educativas y laborales de los jóvenes y qué herramientas necesitan para moverse de forma más segura y consciente en ese entorno.

El encuentro tendrá lugar de 11:00 a 12:30 horas en la Sala Peridis de la sede de Fundación Santa María la Real, en la calle San Marcos, 39-41. La asistencia será gratuita, aunque será necesario inscribirse previamente y las plazas son limitadas.

Más de 1.000 jóvenes han participado en la investigación

La jornada servirá para presentar los principales resultados de Conectad@s al Futuro, un proyecto que ha analizado la relación entre juventud, digitalización, educación y empleo.

La investigación ha contado con la participación de más de 1.000 jóvenes de entre 16 y 24 años de toda España, además de entrevistas, grupos de discusión y espacios participativos en los que han intervenido más de 30 jóvenes, familias, profesionales y personas expertas.

El objetivo ha sido identificar no solo qué oportunidades abre la tecnología, sino también qué nuevas brechas pueden aparecer cuando el acceso, las competencias digitales o el acompañamiento no son iguales para todos.

Ese enfoque resulta especialmente relevante en un momento en el que herramientas como la inteligencia artificial generativa empiezan a entrar en aulas, procesos de selección, orientación laboral y tareas cotidianas.

Grupo de jóvenes observando una tablet. Freepik
Grupo de jóvenes observando una tablet. Freepik

No basta con saber utilizar una app

Uno de los conceptos centrales del proyecto es precisamente el de ciudadanía digital crítica. La idea va mucho más allá de enseñar a utilizar dispositivos o plataformas.

Se trata de entender cómo funcionan los entornos digitales, aprender a identificar riesgos, tomar decisiones informadas y desarrollar una relación más consciente con la tecnología. Esto incluye cuestiones como el bienestar digital, la salud mental, la seguridad online, la información que consumimos o la forma en que utilizamos herramientas de inteligencia artificial.

La jornada del 17 de noviembre combinará la presentación de resultados con un espacio de diálogo en el que jóvenes y agentes sociales podrán compartir experiencias y plantear propuestas de futuro.

IA, orientación laboral y salud mental

El proyecto también ha creado una Escuela Digital dirigida tanto a familias como a profesionales.

Las familias pueden acceder a contenidos relacionados con bienestar digital, salud mental, seguridad en internet y orientación educativa y laboral. Para los profesionales, la oferta aborda cuestiones como el uso educativo de la inteligencia artificial generativa, la orientación académica y profesional en entornos digitales y la creación de espacios de debate con adolescentes y jóvenes.

El objetivo es que la responsabilidad no recaiga únicamente sobre ellos. Si la digitalización está transformando la manera de estudiar, trabajar y relacionarse, también resulta necesario que familias, docentes y profesionales dispongan de herramientas para acompañar esos cambios.

Una red para compartir experiencias y buenas prácticas

Conectad@s al Futuro también ha impulsado la Red Nacional de Acción Educativa por la Transición al Empleo, pensada como un espacio de colaboración entre entidades juveniles, educativas, sociales y familiares.

La red busca compartir experiencias y buenas prácticas relacionadas con la digitalización y las trayectorias juveniles, además de generar estrategias que ayuden a proteger los derechos digitales y evitar que determinadas desigualdades se amplíen con la tecnología.

El proyecto presta una atención especial a adolescentes y jóvenes en situaciones de mayor vulnerabilidad social y económica, precisamente porque son quienes pueden encontrarse con más barreras cuando la digitalización se convierte en requisito para estudiar, buscar empleo o acceder a determinados servicios.

Una conversación cada vez más necesaria

La jornada de Madrid cerrará una investigación que pone sobre la mesa una cuestión cada vez más presente: estar conectado no significa necesariamente estar preparado para desenvolverse en un entorno digital.

Saber utilizar redes, aplicaciones o herramientas de IA es solo una parte. La otra pasa por entender sus límites, reconocer riesgos y aprender a utilizarlas de forma que realmente generen oportunidades.

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