El Festival de San Sebastián ha entregado este lunes los premios de la tercera edición de su concurso de cortometrajes con temática social, una convocatoria que este año ha recibido alrededor de 120 trabajos y que ha vuelto a situar el cine como herramienta para hablar de desigualdad, discriminación y situaciones de vulnerabilidad. ‘Prejuicios’, dirigido por Javi Prada, ha conseguido el primer premio, mientras que ‘Headscarf’, de Lucía Saavedra, ha obtenido el segundo galardón.

Las dos películas parten de contextos muy diferentes, pero comparten una mirada centrada en personajes que deben enfrentarse a situaciones que afectan directamente a su identidad y a la forma en la que son percibidos por los demás. El jurado, formado por la actriz Lorena López, la subdirectora de Comunicación de Loterías, María Núñez, y el director del Festival de San Sebastián, José Luis Rebordinos, escogió las obras ganadoras entre los seis cortometrajes seleccionados para la fase final.
‘Prejuicios’ mira a la discriminación racial en la España de los 70
El primer premio, dotado con 10.000 euros, ha recaído en ‘Prejuicios’, una historia ambientada en la España de los años setenta que sigue a un universitario marroquí obligado a enfrentarse a la discriminación en plena dictadura franquista. La película utiliza ese contexto histórico para abordar un problema que continúa formando parte del debate social contemporáneo y lo hace colocando la experiencia personal del protagonista en el centro del relato.

El segundo premio, de 5.000 euros, ha sido para ‘Headscarf’. En este caso, Lucía Saavedra se acerca a la lucha interior de una mujer que intenta recuperar su feminidad y seguridad después de someterse a un tratamiento de quimioterapia. La enfermedad aparece así no solo desde la perspectiva médica, sino también desde sus consecuencias emocionales y sobre la propia percepción del cuerpo.
Junto a ellas llegaron a la final ‘La raíz’, de Isabel Sáez Pérez; ‘3 días, 3 noches’, de Anuska Ariztimuño; ‘Amarraditos’, de Arturo Mombiedro Lozano, y ‘MA-MA’, de Isabel María Monge. Los seis trabajos fueron proyectados en los cines Trueba antes de la entrega de premios, celebrada con la presencia del jurado y del presidente de Loterías, Jesús Huerta.
Más de un centenar de cortos para hablar de problemas sociales
La variedad temática de los trabajos presentados permite también tomar el pulso a algunas de las preocupaciones que están encontrando espacio dentro del cortometraje español. Entre las historias recibidas este año aparecen la discriminación racial, la soledad y los cuidados de las personas mayores, el cáncer, la vulnerabilidad social o la crisis migratoria, utilizando formatos y géneros diferentes para acercarse a cuestiones que habitualmente resultan difíciles de condensar en pocos minutos.
José Luis Rebordinos destacó durante la entrega el nivel de los más de cien trabajos recibidos y defendió nuevamente la capacidad del cine para funcionar más allá del entretenimiento. Para el director del Festival de San Sebastián, el audiovisual puede convertirse también en un motor de transformación social cuando permite introducir determinados problemas en conversaciones a las que quizá no llegarían por otras vías.
La tercera edición del premio vuelve así a reservar un pequeño espacio dentro de uno de los mayores festivales cinematográficos españoles para películas que no necesitan un largometraje para plantear preguntas importantes. ‘Prejuicios’ y ‘Headscarf’ salen de San Sebastián con los dos principales galardones, pero también como ejemplo de dos maneras muy distintas de utilizar el cortometraje para hablar de cuestiones que siguen atravesando a la sociedad.











