El mercado de los teclados gaming lleva años intentando encontrar el equilibrio entre rendimiento extremo y personalidad visual. Algunos priorizan únicamente la velocidad, otros buscan destacar mediante iluminación RGB exagerada y otros simplemente intentan parecer accesorios futuristas sin aportar demasiado más allá de la estética. El nuevo Logitech G512 X intenta romper precisamente con esa dinámica proponiendo un teclado muy visual, profundamente configurable y con una filosofía mucho más modular de lo habitual.
Disponible en versiones G512 X 75 y G512 X 98, este nuevo teclado de Logitech G apuesta por una combinación de switches híbridos analógicos y mecánicos, iluminación RGB envolvente y una construcción claramente inspirada en la cultura de los teclados custom. El precio de salida del Logitech G512 X es de 189,99 euros en la web del fabricante, pero es un precio que merece ser invertido si quieres más precisión, un entorno más inmersivo y un setup increíble.
La marca lo posiciona como uno de sus productos más ambiciosos hasta la fecha y, tras dos semanas utilizándolo, la sensación general es que Logitech ha conseguido construir un teclado que no solo piensa en jugadores profesionales, sino también en quienes simplemente buscan una experiencia premium frente al ordenador.
Diseño futurista con mucha personalidad
Lo primero que llama la atención del Logitech G512 X es que no intenta parecer discreto. Es un teclado con una identidad visual muy marcada, lleno de ángulos agresivos, iluminación envolvente y una presencia bastante contundente sobre el escritorio. La gran banda LED frontal se convierte rápidamente en uno de los elementos más reconocibles del producto y le aporta una estética casi cinematográfica cuando el setup está apagado o en ambientes oscuros.

Esa barra luminosa frontal no es únicamente decorativa. Logitech ha diseñado el teclado pensando también en cómo la luz rebota sobre la mesa, especialmente si se utiliza junto al reposamuñecas oficial transparente que se vende por separado. El resultado es bastante llamativo y consigue crear una sensación de continuidad visual muy agradable durante sesiones largas.
El teclado está disponible en color negro y blanco, aunque Logitech añade varias teclas lilas para remarcar zonas clave del teclado como las teclas WASD, Escape o algunas teclas de dirección. Es un detalle pequeño, pero ayuda a darle un aire más “custom” y menos industrial que otros teclados gaming tradicionales.
También destacan muchísimo las dos ruedas físicas situadas en la parte superior derecha. Una controla la iluminación RGB y la otra el volumen del ordenador. Ambas funcionan muy bien, tienen un tacto preciso y además pueden pulsarse para activar funciones rápidas como silenciar el audio o apagar las luces. Son de esos detalles que terminas usando constantemente sin darte cuenta.

A nivel de materiales, la sensación general es muy sólida. El teclado transmite robustez desde el primer momento y eso se nota especialmente en la estructura y en el peso del conjunto. No parece un periférico delicado ni mucho menos. De hecho, una de las sensaciones más claras durante el uso es que está preparado para soportar sesiones intensas sin transmitir fragilidad en ningún momento.
Otro punto interesante es el sonido del tecleo. Logitech ha buscado deliberadamente un sonido más profundo y satisfactorio, muy inspirado en el fenómeno ASMR que rodea actualmente a los teclados mecánicos personalizados. El resultado es un sonido bastante agradable, con personalidad, que probablemente encantará a quienes disfrutan escuchando el propio teclado mientras juegan o escriben.
Configuración extremadamente flexible para cualquier tipo de usuario
Aunque Logitech habla constantemente de esports y rendimiento profesional, la realidad es que el G512 X también está muy pensado para usuarios normales que simplemente quieren personalizar muchísimo su experiencia.
La instalación es extremadamente sencilla. Basta con conectar el teclado mediante USB-C al ordenador y empezar a utilizarlo. No hay configuraciones complicadas iniciales ni procesos extraños. Es un producto claramente plug and play. Ahora bien, detrás de esa sencillez inicial se esconde probablemente uno de los teclados más configurables que ha hecho Logitech hasta la fecha.
El G512 X incorpora tecnología TMR, un sistema magnético analógico que elimina parte del retraso físico tradicional de los switches y permite una respuesta extremadamente rápida. Pero lo interesante aquí no es tanto el nombre técnico como lo que permite hacer en la práctica.
Cada tecla puede configurarse individualmente para decidir cuánto recorrido necesita antes de activarse. Esto significa que un usuario puede decidir si quiere que una tecla responda con apenas rozarla o si prefiere una pulsación más profunda y deliberada.
Además, Logitech incorpora tecnologías como Rapid Trigger, que acelera la reactivación de teclas repetidas, o Multipoint Action, que permite asignar dos acciones diferentes a una misma tecla dependiendo de la profundidad de la pulsación.

Explicado de manera sencilla: el teclado permite personalizar muchísimo cómo responde cada tecla y eso cambia completamente la sensación de uso.
También resulta muy interesante el concepto Dual Swap. Logitech ha creado 39 espacios híbridos donde pueden intercambiarse switches analógicos y mecánicos según las preferencias del usuario. Esto acerca mucho el teclado al mundo de los teclados custom, algo que hasta hace relativamente poco era poco habitual en productos comerciales de grandes marcas.
Incluso las herramientas para extraer teclas y switches vienen integradas dentro del propio teclado y sirven además como soportes de inclinación. Es un detalle muy inteligente y demuestra bastante cuidado en el diseño del producto.
Logitech G HUB deja de ser solo software para convertirse en ecosistema
Gran parte de la experiencia del G512 X depende directamente de Logitech G HUB, y aquí Logitech ha evolucionado muchísimo respecto a generaciones anteriores. Lo que antes era simplemente un programa para actualizar periféricos ahora empieza a parecer una mezcla entre software de personalización, comunidad y centro de control gaming.

La personalización RGB es enorme. Podemos elegir colores únicos, efectos dinámicos, dividir el teclado por zonas o incluso iluminar únicamente determinadas teclas concretas según el juego que utilicemos.
Pero lo más interesante es la profundidad de ajustes que ofrece el software.
Desde G HUB podemos:
- modificar el punto de actuación de cada tecla
- cambiar la sensibilidad
- ajustar la velocidad de respuesta
- configurar perfiles independientes
- importar configuraciones de otros usuarios
- descargar perfiles creados por la comunidad
- sincronizar iluminación con juegos
Y aquí es donde realmente se nota el salto evolutivo de Logitech.
La aplicación ya no funciona únicamente como “driver”, sino como una especie de ecosistema conectado alrededor de los periféricos gaming. Hay noticias, perfiles compartidos, recomendaciones, configuraciones creadas por otros jugadores y un sistema que empieza a recordar ligeramente a plataformas como Steam, aunque centrado en hardware y personalización.
Especialmente interesante resulta el sistema de perfiles almacenados directamente en memoria interna. El teclado permite guardar varios modos distintos para diferentes usos: trabajo, shooters competitivos, MOBAs o configuraciones completamente personalizadas.
Eficiencia energética y uso diario
Aquí el enfoque cambia bastante respecto a otros periféricos modernos porque el G512 X no funciona mediante batería ni Bluetooth. Estamos ante un teclado completamente cableado y eso tiene ventajas claras. La primera es la estabilidad. No existen retrasos de conexión, no hay pérdidas inalámbricas y tampoco dependemos de cargar constantemente el dispositivo. Logitech apuesta claramente por rendimiento estable y baja latencia antes que por movilidad.

Además, teniendo en cuenta la enorme cantidad de iluminación RGB que incorpora el teclado, probablemente habría sido complicado mantener autonomías realmente competitivas en formato inalámbrico.
El consumo energético existe, evidentemente, especialmente debido a toda la iluminación LED frontal y perimetral, pero sigue siendo relativamente contenido para el tipo de producto que es.
También merece una mención positiva el compromiso medioambiental de Logitech. Parte de los materiales utilizados proceden de plásticos reciclados, especialmente en las versiones oscuras del teclado. Y aunque pueda parecer un detalle secundario, se agradece ver este tipo de iniciativas en periféricos gaming, un sector donde normalmente este aspecto suele pasar bastante desapercibido.
Valoración final
El Logitech G512 X me ha sorprendido bastante más de lo que esperaba y creo que gran parte de ello viene precisamente de que Logitech no ha querido fabricar simplemente “otro teclado gaming”. La sensación durante estas semanas de uso ha sido la de estar utilizando un periférico muy trabajado a nivel visual, técnico y de experiencia de uso, pensado tanto para jugar como para disfrutar del propio escritorio.
Uno de los aspectos que más me ha gustado es su personalidad. La iluminación RGB frontal, el diseño agresivo y el sonido del tecleo consiguen que el teclado tenga muchísima presencia. Logitech ha entendido perfectamente que hoy un teclado gaming no es solo una herramienta para jugar, sino también una pieza importante dentro del setup. Y aquí el G512 X consigue destacar muchísimo frente a otros modelos más genéricos.

También me ha parecido muy acertada toda la parte de personalización. El teclado puede utilizarse perfectamente nada más conectarlo, pero al mismo tiempo ofrece una profundidad enorme para quienes quieran ajustar perfiles, iluminación o comportamiento de teclas. Logitech ha logrado un equilibrio muy inteligente entre sencillez y opciones avanzadas, algo que no siempre es fácil en este tipo de productos.
El software G HUB también deja muy buenas sensaciones. Ya no parece simplemente una aplicación para cambiar colores RGB, sino una plataforma mucho más completa donde perfiles, configuraciones y comunidad empiezan a tener bastante peso dentro de la experiencia general del producto.
Evidentemente, hay algunos detalles mejorables. El reposamuñecas debería venir incluido teniendo en cuenta el precio del teclado y algunas opciones avanzadas pueden resultar algo complejas para usuarios menos acostumbrados a este nivel de configuración. Además, su estética tan claramente gamer puede no encajar en todos los entornos.
Aun así, la sensación final es muy positiva. Logitech ha conseguido un teclado sólido, muy visual, cómodo de utilizar y con muchísima personalidad. Y sinceramente, dentro de un mercado donde muchos periféricos empiezan a parecerse demasiado, eso se agradece muchísimo.











