Los Rabbids llevan veinte años provocando el caos en videojuegos, series de animación y todo tipo de formatos, pero ahora quieren hacerlo con nosotros dentro de la partida. Los irreverentes conejos de Ubisoft aterrizan en Madrid con Rabbids: Color Chaos, una nueva experiencia de realidad virtual multijugador que transforma una arena de 500 metros cuadrados en un enorme campo de batalla donde el objetivo no es eliminar al contrario, sino pintar más territorio que el equipo rival.
La propuesta puede jugarse en las instalaciones de EVA Madrid y está diseñada para grupos de hasta diez personas divididas en dos equipos de cinco. Cada participante utiliza un visor de realidad virtual que lo introduce dentro del universo de los Rabbids mientras puede desplazarse físicamente por el escenario, correr, esconderse y buscar la mejor posición para cubrir de pintura el mapa antes de que termine la partida.
La edad mínima es de siete años, algo que marca una diferencia respecto a muchas experiencias de realidad virtual orientadas principalmente a jugadores adultos. EVA y Ubisoft han buscado aquí un juego que pueda compartirse entre generaciones, de manera que padres, hijos o incluso abuelos puedan participar dentro de la misma sesión aunque tengan niveles muy distintos de experiencia con los videojuegos.
Del videojuego al movimiento real
Rabbids: Color Chaos utiliza el sistema free roaming de EVA, una modalidad de realidad virtual en la que el jugador no permanece quieto ni conectado mediante cables a un ordenador. El espacio físico reproduce a gran escala el terreno virtual que aparece dentro del visor, permitiendo recorrerlo libremente durante los aproximadamente 40 minutos que dura cada sesión.


La mecánica recuerda a una particular mezcla entre un videojuego competitivo y una batalla de pintura. Los dos equipos disponen de diferentes artefactos con efectos propios y deben utilizarlos para cubrir la mayor superficie posible antes de que termine el tiempo. La velocidad, los reflejos y cierta coordinación con el resto del grupo terminan teniendo tanta importancia como la habilidad habitual con un mando.
Moverse forma parte de la propia experiencia. Hay que correr de una zona a otra, aprovechar escondites y reaccionar a aquello que está ocurriendo alrededor, aunque el sistema está diseñado para evitar que los jugadores terminen chocando entre ellos. Tanto el diseño de la arena como el propio juego incorporan medidas orientadas a reducir los encontronazos y también los posibles mareos asociados a la realidad virtual.
Los Rabbids encuentran un nuevo terreno para hacer de las suyas
La llegada a las arenas de EVA supone un nuevo capítulo para unos personajes que nacieron en Ubisoft en 2006 y que terminaron creciendo mucho más allá de los videojuegos. La franquicia acumula más de 25 millones de juegos vendidos y ha pasado por televisión, cómics, parques temáticos e incluso experiencias de realidad aumentada antes de llegar ahora al formato de realidad virtual de libre movimiento.
Ese historial encaja especialmente bien con Color Chaos porque la experiencia no exige conocer previamente los juegos ni dominar mecánicas complicadas. La intención es que cualquier participante pueda comprender rápidamente qué tiene que hacer y empezar a competir prácticamente desde el primer minuto, dejando que el humor y el comportamiento imprevisible de los Rabbids hagan buena parte del resto.

Para Deborah Papiernik, responsable de New Business & Strategic Alliances de Ubisoft, la colaboración permite trasladar al mundo físico buena parte de aquello que ha definido a los personajes durante estas dos décadas: el caos, la energía colectiva y esa sensación de que cualquier cosa puede ocurrir alrededor del jugador.

Un nuevo plan familiar en Madrid
La elección de una experiencia competitiva pero accesible permite que EVA la plantee tanto como una partida entre amigos como un plan para familias, cumpleaños o grupos que buscan algo distinto a pasar la tarde delante de una pantalla convencional. La gran diferencia está precisamente en que aquí la pantalla desaparece del campo de visión para convertirse en un espacio que se recorre con todo el cuerpo.
Las sesiones de Rabbids: Color Chaos parten de los 19 euros por persona, aunque existen bonos mensuales y promociones dependiendo de la fecha. La experiencia puede reservarse online y, además de Madrid, también está disponible en las arenas que EVA mantiene actualmente abiertas en Málaga y Granada, todas ellas con espacios de aproximadamente 500 metros cuadrados.
Con esta nueva propuesta, los Rabbids cambian temporalmente la consola por un escenario que obliga a levantarse, correr y participar. El resultado es un plan que combina videojuego y actividad física sin necesitar experiencia previa y que lleva uno de los universos más reconocibles de Ubisoft directamente al centro de una batalla en la que, por una vez, ensuciarlo todo de pintura es exactamente lo que hay que hacer.








