Hay canciones que forman parte de una generación y otras que consiguen encontrar nuevas vidas décadas después. Con Me Dediqué a Perderte, St. Pedro apuesta precisamente por lo segundo: tomar uno de los grandes himnos románticos de Alejandro Fernández y transformarlo en un merengue contemporáneo cargado de ritmo, metales y personalidad propia.
El tema se convierte así en el tercer adelanto de Cancionero, el nuevo EP del artista canario que verá la luz el próximo 22 de mayo y que nace con una idea muy concreta: reinterpretar clásicos del pop latino de los 2000 desde una mirada tropical, emocional y profundamente ligada a las raíces musicales de las Islas Canarias.
Lejos de limitarse a una simple versión, St. Pedro reconstruye la canción desde cero y la lleva a un terreno completamente distinto. La melancolía de la balada original se transforma aquí en una pieza vibrante donde la percusión, el groove y los arreglos orquestales ganan protagonismo sin perder el peso sentimental que convirtió el tema en uno de los mayores éxitos de Alejandro Fernández.
Un homenaje a la tradición musical canaria
La reinterpretación de Me Dediqué a Perderte conecta además con una tradición muy concreta dentro de la música popular canaria. Tal y como explica el propio artista, en las orquestas de las islas siempre ha existido la costumbre de convertir grandes baladas románticas en merengues bailables capaces de funcionar tanto en fiestas populares como en directo.
Ese espíritu atraviesa completamente Cancionero, un proyecto donde St. Pedro utiliza canciones reconocibles para construir un universo propio mucho más ligado a la música latina clásica, los arreglos orgánicos y el sonido de banda.
“Siempre me ha encantado cómo la familia Fernández entiende e interpreta las baladas, así que esto me pareció una forma natural de rendir homenaje tanto a Alejandro Fernández como a las Islas Canarias”, explica el cantante.
Puerto Rico, metales y una producción más orgánica

El nuevo single ha sido producido junto a Ioné y Nelson durante varias sesiones de trabajo en Puerto Rico junto al productor y arreglista Marcos Sánchez, una figura muy vinculada a la música tropical contemporánea.
El resultado se aleja de las producciones excesivamente digitales para apostar por una sonoridad más viva y cálida, donde la presencia de músicos locales, las secciones de viento y las percusiones reales aportan textura y movimiento a la canción.
Ese enfoque también marca la identidad global de Cancionero, concebido como un recorrido por distintos estilos latinos reinterpretados desde la sensibilidad de St. Pedro. Cada lanzamiento explora un lenguaje distinto sin perder coherencia dentro del proyecto.
Un EP que resignifica clásicos del pop latino
Antes de este lanzamiento, St. Pedro ya había adelantado dos reinterpretaciones que marcaron el tono del EP. Primero llegó Sin Miedo A Nada, donde transformaba el éxito de Álex Ubago en una salsa elegante y sofisticada. Más tarde presentó A Dios Le Pido, reinterpretando el clásico de Juanes desde una bachata suave y delicada.
Con Me Dediqué a Perderte, el artista da ahora un paso más ambicioso dentro del proyecto, apostando por una producción mucho más expansiva y festiva sin abandonar la carga emocional de la canción original.
El resultado refuerza además una de las ideas centrales de Cancionero: demostrar que muchas de las grandes canciones del pop latino todavía pueden reinterpretarse desde nuevos códigos sonoros sin perder autenticidad.









