Los refrescos ganan peso en las salidas de los españoles

Un estudio de fritz-kola revela que el 40% ya los elige en contextos de ocio, mientras la tarde-noche se consolida como el momento favorito para socializar

Salir a tomar algo ya no responde a un único ritual. Ni todo pasa por la noche, ni todo gira alrededor del alcohol, ni pedir un refresco en un plan social se percibe como una rareza. Los hábitos de ocio en España están cambiando y un nuevo estudio impulsado por fritz-kola confirma una tendencia cada vez más visible: los refrescos han ganado terreno como opción habitual cuando los españoles salen con amigos, cenan fuera o alargan una tarde de planes.

Según el informe, tres de cada cinco españoles consideran que pedir refrescos en contextos de ocio está más normalizado que hace unos años. El dato es especialmente significativo entre los más jóvenes, ya que el 67% de la Generación Z identifica esta tendencia, frente al 62% de los millennials y el 53% de la Generación X.

El cambio también se refleja en el consumo. El 40% de los españoles sitúa los refrescos entre sus bebidas más elegidas cuando sale, convirtiéndolos en la segunda opción más mencionada. Solo la cerveza, con un 59,5%, aparece por delante, mientras que el vino y las copas se quedan en torno al 33%.

El refresco deja de ser una alternativa secundaria

El estudio apunta a una transformación más profunda en la forma de socializar. Durante años, los refrescos se han entendido como una opción secundaria dentro del ocio, asociada muchas veces a quien no bebía alcohol o a momentos concretos del día. Sin embargo, los datos muestran que esa percepción empieza a cambiar.

“Que los refrescos sean ya la segunda bebida más habitual en contextos de ocio confirma que han dejado de ocupar un lugar secundario en las salidas. Para fritz-kola, este dato refleja el crecimiento de una categoría con identidad propia, capaz de estar presente tanto en planes de día como de tarde-noche y de responder a nuevas formas de consumo”, señala Florian Weins, de fritz-kola.

El informe también muestra que el alcohol sigue estando presente en muchos planes, pero ya no define todas las salidas. Un 73% de los españoles afirma consumir alcohol cuando sale, aunque solo un 24% asegura hacerlo siempre. Frente a ello, un 27% declara que nunca o casi nunca bebe alcohol en sus planes de ocio.

La fiesta se desplaza hacia la tarde-noche

El avance de los refrescos coincide con otro cambio relevante: la noche pierde centralidad frente a planes más flexibles, diurnos y adaptados a distintos momentos del día.

La franja favorita para socializar es la tarde-noche, elegida por el 51% de los españoles para salir a cenar o tomar algo. Le siguen los planes de tarde, con un 43%, y el vermut antes de comer, con un 31%. Entre las mujeres, propuestas como el tardeo o el brunch alcanzan un 52% de preferencia.

En cambio, salir de fiesta por la noche queda en último lugar, con un 16% en el conjunto de la población. La excepción vuelve a estar entre los más jóvenes: tres de cada diez personas de la Generación Z siguen prefiriendo la noche como momento de ocio, una cifra que baja al 13% entre millennials y al 9% entre la Generación X.

El resultado dibuja un mapa de ocio menos rígido, donde el plan ya no depende tanto de seguir un guion tradicional como de escoger el momento, el ambiente y el tipo de consumo que encaja con cada grupo.

El ambiente pesa más que el precio

A la hora de elegir dónde salir, los españoles no solo valoran qué van a beber o cuánto van a gastar. El estudio sitúa el ambiente como el principal factor de decisión, mencionado por el 44% de los encuestados.

Muy por detrás aparecen el precio y la ubicación, ambos con un 16%, mientras que la música es señalada por el 14%. Esto confirma que la experiencia global del plan gana peso frente a criterios más prácticos. No se trata únicamente de encontrar un local, sino de sentirse cómodo, disfrutar de la compañía y encontrar un espacio que encaje con el momento.

El precio, aun así, sigue teniendo importancia. Siete de cada diez españoles aseguran gastar menos de 40 euros cuando salen de fiesta. Un 25% afirma gastar menos de 20 euros, mientras que un 46% se mueve entre los 20 y los 40 euros. Solo un 8% declara gastar más de 60 euros en una salida.

“Los datos muestran que el ocio se entiende cada vez más como una experiencia completa, donde pesan el ambiente, el momento y la compañía. En fritz-kola creemos que salir no va de seguir un único guion, sino de elegir cómo disfrutarlo. Esa libertad conecta directamente con nuestro espíritu inconformista y con una forma más abierta de vivir los planes”, concluye Florian Weins.

El estudio confirma así una evolución silenciosa pero clara: los españoles siguen queriendo salir, socializar y compartir planes, pero lo hacen de una forma más diversa, más flexible y menos marcada por los códigos tradicionales de la noche. En ese nuevo escenario, los refrescos han dejado de ser una excepción para convertirse en una opción plenamente integrada en la cultura del ocio.

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