La Foodie Black Week BCN regresará del 9 al 15 de noviembre de 2026 con una cuarta edición que ampliará por primera vez su alcance más allá de Barcelona para incorporar también establecimientos de distintos municipios del área metropolitana. La iniciativa, impulsada junto a Barcelona Restauració, quiere convertir durante siete días la ciudad y su entorno en un gran mapa gastronómico en el que restaurantes, bares, cafeterías, coctelerías y mercados podrán diseñar sus propias promociones, menús especiales, descuentos y experiencias para atraer a nuevos clientes y fomentar el consumo local.
El evento llega después de que sus anteriores ediciones celebradas en Barcelona reunieran a más de 450 establecimientos, atrajeran a más de 200.000 comensales y generaran un impacto económico cercano a los seis millones de euros. Con estas cifras como punto de partida, la organización quiere consolidar una propuesta que traslada al sector de la restauración el espíritu de las grandes semanas de descuentos, aunque dejando libertad a cada establecimiento para decidir cómo quiere participar y qué experiencia quiere ofrecer al público.
El ‘Black Friday’ gastronómico de Barcelona

La Foodie Black Week se presenta como una especie de Black Friday aplicado a la gastronomía, pero su funcionamiento no gira exclusivamente alrededor de rebajas en el precio. Cada negocio puede crear su propia propuesta, desde menús degustación y promociones especiales hasta tapas, aperitivos, hamburguesas, pizzas, coctelería, maridajes o experiencias diseñadas específicamente para esos días. La intención es utilizar las ofertas como una excusa para que los ciudadanos salgan, descubran nuevas direcciones y prueben restaurantes que quizá no forman parte de sus recorridos habituales.
La participación es gratuita para los establecimientos, que pueden inscribirse y definir libremente su oferta sin costes añadidos. La organización busca con ello que el evento funcione también como una herramienta para el sector hostelero, especialmente durante una semana en la que algunos negocios podrían registrar una actividad menor, ayudándoles a ganar visibilidad, atraer a nuevos públicos y fidelizar clientes.
Zaragoza será la ciudad invitada

Una de las grandes novedades de esta edición será la presencia de Zaragoza como ciudad invitada, que aprovechará la cita para mostrar en Barcelona parte de su gastronomía, sus productos y sus cocineros. La participación se enmarca además en su reconocimiento como Ciudad Creativa de la Gastronomía por la UNESCO, una distinción que la ciudad quiere utilizar para reforzar el peso de la cocina dentro de su promoción turística.
La incorporación de Zaragoza permitirá que durante la semana convivan la oferta gastronómica de Barcelona y su área metropolitana con propuestas vinculadas a la cocina aragonesa, ampliando el carácter del festival y reforzando su dimensión como punto de encuentro entre restauración y turismo.
Nacho Lozano, embajador de la cuarta edición

La nueva convocatoria fue presentada en el Mirador Torre Glòries con la participación de representantes del sector gastronómico, turístico e institucional. El chef e influencer Nacho Lozano, de Bar Lobo, ejercerá como embajador de la edición, mientras que la presentación contó también con nombres como Carlota Claver, de La Gormanda; Ly Leap, de Indochine; Jordi Lloberol, de Casa Güell; Jordi Esteve, de Nectari, y Óscar Álvarez, de Barra Oso.
Como representante de la ciudad invitada participó la chef zaragozana Susana Casanova, de La Clandestina de Zaragoza. La presencia de profesionales procedentes de estilos y modelos de restauración diferentes refleja precisamente uno de los objetivos de la Foodie Black Week: evitar limitarse a un único tipo de cocina o establecimiento y construir una programación capaz de abarcar desde propuestas informales hasta experiencias gastronómicas más elaboradas.
Un mapa gastronómico que crece más allá de Barcelona
La expansión al área metropolitana será uno de los principales cambios respecto a las anteriores ediciones y permitirá incorporar un abanico mayor de restaurantes y cocinas. La organización busca así que la semana se convierta en una invitación a desplazarse y descubrir nuevos espacios, más que en una ruta cerrada con establecimientos previamente jerarquizados.
La Foodie Black Week BCN 2026 contará además con el respaldo de distintas administraciones y asociaciones relacionadas con la gastronomía, el comercio y el turismo. Su objetivo pasa por reforzar el papel de la restauración como actividad económica y cultural, pero también por utilizar la gastronomía como una forma de descubrir Barcelona y su entorno desde una perspectiva más amplia.
Del 9 al 15 de noviembre, la cita volverá así con una edición más extensa territorialmente y con Zaragoza como invitada especial, manteniendo una fórmula que quiere convertir las promociones en el punto de partida para salir, probar nuevos sabores y ampliar el mapa de restaurantes que cada consumidor tiene en su propia ciudad.











