Una fotografía de Dario Cavero (@dario.cavero)

Capítulo 21 – Amelie

Hoy teníamos la primera clase en el taller de arte. Aún no sabía que era lo que quería hacer. Ayer fui a comprar material necesario para pintura, escultura e incluso una cámara de fotos. El arte no era mi punto fuerte. Me apunté a este taller para estar más con Daniel. Al principio me pareció buena idea, una distracción. Pero ahora, cuando sabía lo que había en juego, tenía intención de hacer una puñetera obra maestra. ¿De qué? He ahí el quid de la cuestión.

Tenía en un lado el barro, una piedra e instrumentos para la escultura, en otro el caballete con una hoja en blanco, y en el otro mi cámara de fotos. Ah y de fondo la voz del profesor hablando de arte y dando instrucciones y consejos acerca de como debería ser la obra ideal. Resoplé y dejé caer la cabeza sobre el único hueco que había en mi escritorio. Esto iba a costarme más de lo que esperaba.

-Creo que no puedo competir contra ti.

Me levanté común resorte y miré al origen de mi mala decisión.

-¿Cómo dices?-pregunté aturdida.

-Bueno, a mí se me da bien únicamente la pintura. Pero a ti…, no sabía que tenía delante un Einstein del arte.-señaló el desastre de materiales que me rodeaban como un círculo de fuego.

Al entender a lo que se refería, estallé en una sonora carcajada.

-Señorita De la Vega, ¿sería tan amable de compartir con el resto de la clase el chiste?

Todo el mundo se giró para mirarme.

-Yo…

Miré a mi compañero que me lanzó una sonrisa pícara y no pude evitar devolvérsela.