Estamos deseando empezar la gira y muy contentos con la respuesta que estamos teniendo por toda España. De hecho, los dos primeros conciertos, en Zaragoza y Barcelona, están siendo un éxito: Zaragoza ya está agotado, y Barcelona está a punto de agotarse, quedan muy pocas entradas. Será nuestra primera vez tocando en el Sant Jordi Club, lo cual también nos hace muchísima ilusión.
Además, A Coruña ya está agotado, y hay otros lugares con entradas casi agotadas. Creemos que empezaremos la gira con prácticamente todo vendido. Estamos muy, muy felices y con muchísimas ganas de que comience.
«En principio no habrán más fechas de esta gira»
¿Qué sucederá si se consiguen Sold Outs, hay posibilidad de sacar más fechas?
En principio, no. Las fechas de la gira ya están cerradas, y además estamos pensando en sacar un disco nuevo después del concierto en el Wizink. Esto significa que tenemos todas las fechas comprometidas, además de tiempo reservado para grabación y promoción.
Con la agenda tan ajustada, es complicado añadir más conciertos. Por ejemplo, si tocamos en Pamplona un día y en Gijón el siguiente sábado, ya resulta difícil encajar algo más. Por ahora, la gira está completamente cerrada.
Eso sí, ya estamos empezando a planificar lo que vendrá después. Pensamos en los conciertos de verano y, tal vez, en una gira de salas más adelante, para el invierno siguiente.
¿Y qué hay de una gira en latinoamérica, hay planes de viajar?
Llevamos valorándolo desde hace ya varios años, pero el problema principal es mi agenda. Al dedicarme a comentar fútbol en radio y televisión, resulta muy difícil encontrar 10 días o dos semanas libres para irme.
Aun así, es un objetivo que tenemos en mente y que tarde o temprano vamos a conseguir. De hecho, estamos intentando buscar la manera de hacerlo realidad para el próximo año.
Sabemos que no es sencillo, pero seguimos trabajando en ello y confiamos en que lo lograremos.
Os propongo un juego, ¿qué momento de vuestra carrera musical os ha marcado mucho para seguir en la música?
Bueno, venga, te diría tres momentos, cada uno en un ámbito diferente. Primero, el día que conseguimos nuestro primer disco de oro. Fue algo increíble, y más aún porque nos lo entregaron Los Hombres G, lo cual lo hizo todavía más especial. Es de esas cosas que parecen inimaginables cuando empiezas en esto.
Segundo, nuestro primer número 1 en Los 40 Principales. Para mí, fue un momento de enorme ilusión. Crecí como un niño que grababa canciones en casetes mientras escuchaba a los locutores de Los 40 con mis temas favoritos. Convertirnos en número 1 por primera vez fue cumplir un sueño de infancia.
Y tercero, si tengo que elegir otro, sería el concierto en el Arenal Sound de 2019, cuando regresamos después de 5 o 6 años de inactividad. Fue apoteósico, algo que no se puede explicar con palabras. La gente que estuvo allí lo recuerda como un momento increíble. Nos tenían muchas ganas, y nosotros no sabíamos qué esperar: ¿Se acordarían de la banda? ¿De las canciones? ¿Cómo nos recibirían después de tanto tiempo?
La respuesta fue impresionante. Todos cantaban las canciones a voz en grito, y ese concierto se convirtió en el impulso definitivo para que Pignoise regresara con la fuerza con la que ha vuelto.
«Los seis años que estuvimos sin tocar fueron complicados para mí»
Si volviésemos al momento que bajabais las escaleras del escenario de ese Arenal sound, ¿qué se te pasaba por la cabeza?
No sé qué decirte, fueron tantas cosas… Cuando lo pienso, se me pone la piel de gallina. Fue un momento muy especial, porque no había sido fácil. Los seis años que estuvimos sin tocar fueron complicados para mí. Echaba mucho de menos al grupo y sentía que no había disfrutado todo lo que viví como se debía.
Y luego, ese momento de bajar al escenario y pensar: «Joder, hemos hecho algo grande» después de seis años sin actividad, sin redes, sin sonar en ningún lado… Y ver a la gente ahí, cantando nuestras canciones, fue algo increíble. Fue un momento muy importante para el grupo, y creo que todos lo sentimos así.

Quizás si no hubiera existido ese concierto, no estaríamos aquí hoy. Fue un empujón de moral muy grande. Tuvimos un poco de incertidumbre, no sabíamos cómo iba a reaccionar la gente después de tanto tiempo, si las canciones las recordarían o las cantarían. Pero nada más empezar a tocar, vi cómo la gente se entregaba y fue algo indescriptible. De hecho, a mí se me saltaron las lágrimas porque fue muy emocionante.
¿Qué canción fue la que abría ese concierto?
Pienso que due «Me da igual». Empezamos con esa y la gente se unió rápidamente, por lo que ya nos veíamos que cuando llegaramos a las más conocidas la gente lo daría todo. Esa sensación fue increíble.
«Quizás si no hubiera existido ese concierto, no estaríamos aquí hoy»
Con lo poco que se puede saber de ese nuevo disco de Pignoise, ¿qué historias os quedan por contar en vuestras nuevas letras?
Sinceramente, cuando me pongo a escribir una canción, no tengo una idea preconcebida de lo que voy a contar. Me fijo más en las letras a posteriori, es decir, una vez que ha pasado el tiempo. A veces, es durante las mezclas cuando realmente escucho la canción una y otra vez hasta que decidimos qué versión final quedará en el disco. Es entonces cuando, quizás, empiezo a entender mejor sobre qué estoy escribiendo.
Es raro que me diga: «Voy a escribir sobre la primavera en Nueva York» o algo por el estilo. Más bien, me dejo llevar por pensamientos y sentimientos que surgen en el momento, y también por lo que la melodía me provoca. Si la canción tiene un tono melancólico, más emocional, o incluso más ligero, me dejo influir por ello. En resumen, mi manera de escribir es bastante espontánea, dejándome llevar por lo que surge.