Izan Llunas

Izan Llunas: «Ahora me siento más preparado y eso me da mucha paz»

Izan Llunas vuelve a YOUNG con su candidatura al Benidorm Fest

Dos años después de su primera entrevista en YOUNG, Izan Llunas vuelve a la revista en un momento clave de su carrera. Si en 2023 hablaba de crecimiento, primeros pasos y lanzamientos sueltos, ahora lo hace desde un lugar distinto: como uno de los participantes del Benidorm Fest, presentando su candidatura con ¿Qué vas a hacer?.

En esta conversación, Izan repasa su evolución artística, desde sus primeros escenarios siendo un niño en Ibiza hasta su relación actual con el directo, el respeto escénico y la búsqueda de un sello propio. Habla también de formación, de producción musical, de referentes, del peso —o la ausencia de él— de su apellido y de cómo afronta una exposición mediática tan intensa como la del Benidorm Fest, incluso en un año atípico marcado por la desvinculación con Eurovisión.

La entrevista mantiene un tono cercano y natural, con espacio para la memoria, la reflexión y el humor, y dibuja el retrato de un artista que sigue en proceso, pero cada vez más consciente del lugar que quiere ocupar.

Ya habíamos hablado antes, en 2023. ¿Te acordabas de aquella entrevista?

Sí, totalmente. Cuando me lo has dicho me ha venido todo de golpe. Me acuerdo perfectamente de cómo estaba entonces y de lo distinto que me siento ahora. Aquella entrevista fue en una etapa en la que todavía estaba muy en construcción, muy en prueba y error, con muchas cosas por entender de mí mismo y de lo que quería hacer con la música. Volver a hablar contigo ahora se siente casi como retomar una conversación que se había quedado a medias, pero desde un lugar mucho más calmado y consciente.

¿Sientes que has cambiado mucho desde entonces?

Sí, bastante. No solo he crecido como persona, que eso es inevitable con el tiempo, sino que me he desarrollado como artista. Y ese desarrollo es lento, a veces frustrante, porque no siempre sabes hacia dónde vas. Ahora siento que entiendo mejor mis tiempos, mis procesos y que no tengo tanta prisa por llegar a un sitio concreto. Eso antes no lo tenía tan claro.

Empezar a cantar cuando aún eras un niño

Empezaste a cantar muy pequeño. ¿Cómo recuerdas esos primeros pasos?

Empecé con clases de canto con ocho años. No era nada profesional, era simplemente un niño al que le gustaba cantar, pero ya tenía muchas ganas de mostrarlo. Mi primer profesor fue clave porque vio muy rápido que yo necesitaba cantar delante de la gente. Me acuerdo de un concierto enorme en el centro de Ibiza, cerca de Dalt Vila, con muchísima gente. Me propuso subir a cantar aunque fuera una canción o incluso solo un par de frases. Yo estaba muerto de miedo, así que lo primero que hice fue ir a buscar a mi padre y decirle que subiera conmigo.

¿Ese fue el primer gran choque con el público?

Totalmente. Apenas me salía la voz de los nervios. Luego vinieron los bares, también con diez años, y ahí empezó un aprendizaje muy fuerte. Al principio te da miedo, claro, pero poco a poco vas perdiendo ese bloqueo. Los nervios no desaparecen nunca del todo, pero aprendes a convivir con ellos y a entender que forman parte del escenario, que no son algo malo.

El respeto al escenario no desaparece

Izan Llunas
Izan Llunas

Has pasado por formatos muy distintos y ahora llegas al Benidorm Fest. ¿Cómo afrontas este escenario?

Yo creo que cualquier escenario merece respeto. Da igual si cantas para una persona o para miles. Evidentemente no es lo mismo: hay más luces, más cámaras, más presión y más exposición. Pero a mí todos los escenarios me provocan ese cosquilleo en la barriga. Y me gusta sentirlo, porque significa que me importa lo que estoy haciendo. El Benidorm Fest es un escenario enorme, sí, pero intento afrontarlo con la misma mentalidad que cualquier otro: estar presente y disfrutarlo.

¿Ese nervio sigue siendo útil después de tantos años?

Sí, porque te mantiene alerta. El día que no sienta nada antes de subir a un escenario creo que sería raro. Para mí es una señal de respeto hacia la música y hacia la gente que está escuchando.

Aprender a producir para ganar autonomía

La última vez que hablamos estabas estudiando producción musical. ¿Qué te ha aportado ese aprendizaje?

Muchísimo. Ya terminé los estudios básicos y ahora me estoy maquetando canciones. Aprender a producir me ha dado una libertad enorme, porque ahora puedo grabarme solo, trabajar ideas en casa con mi ordenador y mis cascos sin depender siempre de alguien más. Luego trabajo con mi productor, David, que me guía mucho, pero tener ese conocimiento me hace sentir más seguro y más dueño de mi proyecto.

¿Te ha cambiado la forma de componer?

Sí, porque ahora entiendo mucho mejor los procesos. Antes tenía ideas en la cabeza, pero no siempre sabía cómo bajarlas a tierra o cómo convertirlas en algo concreto. Ahora sé cómo trabajar una idea, cómo desarrollarla y cómo darle forma sin frustrarme. Eso te da mucha tranquilidad creativa, porque ya no dependes tanto de la intuición o del momento, sino que tienes herramientas para avanzar. Y cuando tienes esa tranquilidad, disfrutas mucho más del proceso de crear.

¿EP, disco o seguir buscando?

Si no existiera ahora mismo el Benidorm Fest, ¿estarías pensando en un EP o un disco?

Creo que ahora mismo podría hacerlo, sí. Aun así, sigo en mi proceso de búsqueda, porque para mí lo más difícil de ser artista no es sacar canciones, sino encontrar tu sello de verdad: cómo cantas, cómo te expresas, cómo te muestras al mundo y cómo quieres que te perciban. Eso no se encuentra de un día para otro. Durante mucho tiempo he estado probando, experimentando y aprendiendo, y ahora siento que estoy mucho más cerca que hace unos años, lo cual me da mucha calma. No siento esa ansiedad de antes por llegar rápido a algún sitio. Aun así, sigo encontrándome, sigo afinando quién soy como artista, pero hoy sí siento que, cuando llegue el momento adecuado, podría afrontar un proyecto más largo con seguridad y con sentido.

Izan Llunas
Izan Llunas

Has publicado canciones muy distintas entre sí. ¿Te sientes cómodo en esa diversidad?

Sí, porque me encanta la música. Me gusta probar estilos, experimentar y no cerrarme de golpe. Ahora estoy más centrado en encontrar mi sello vocal, mi forma de cantar, más que en un género concreto. Antes era probar sin pensar demasiado y ahora vamos acotando poco a poco, entendiendo mejor quién soy musicalmente.

El Benidorm Fest como experiencia vital

Después del festival, ¿qué te gustaría que pasara?

Seguir creciendo. Esto no es algo que un día te levantas y ya lo tienes todo claro. Es un camino largo y muy personal, en el que vas aprendiendo poco a poco. Antes sentía más prisa por llegar a algún sitio, por demostrar algo, y ahora no tanto. Ahora me siento más preparado, más tranquilo conmigo mismo, y eso me da mucha paz. Pase lo que pase después del Benidorm Fest, quiero seguir aprendiendo, seguir encontrándome como artista y disfrutar del proceso, que al final es lo más importante de todo esto.

Este año el festival no lleva a Eurovisión. ¿Cómo lo viviste?

Sinceramente, estar aquí ya me hace feliz. Respeto las decisiones que se tomen y voy a darlo todo en el Benidorm Fest. Para mí ya es un regalo enorme poder vivir esta experiencia, independientemente de lo que venga después.

Familia, apellido y madurez emocional

Vienes de una familia con tres generaciones de artistas. ¿Has sentido presión alguna vez?

No, la verdad. Es normal que al principio te relacionen con mi padre o con mi abuelo, sobre todo cuando estás empezando y la gente aún te está ubicando, pero yo lo vivo con mucha gratitud. He tenido la suerte de poder compartir con ellos tanto los logros como las cagadas, y eso es algo muy bonito. Ellos ya han vivido situaciones que yo todavía no he vivido y me aconsejan mucho, no desde la presión, sino desde la experiencia. A veces hablamos de cosas que me pasan y me dicen “tranquilo, esto ya lo he vivido yo”, y eso te da mucha calma. Yo creo que cada persona tiene su propio camino, independientemente de de dónde venga, y yo estoy haciendo el mío, a mi ritmo y con mucha tranquilidad.

¿Cómo gestionas las críticas y el hate?

Si la crítica es constructiva, bienvenida sea, porque te ayuda a mejorar. El hate por hate no lo puedes controlar. Ha habido muchas críticas a lo largo de los años, como a cualquier persona que se expone. No puedes gustarle a todo el mundo y hay que aceptarlo. Lo importante es que lo que haces te guste a ti.

Mirar hacia delante sin prisas

¿Qué consejo darías a alguien que quiere dedicarse a la música?

Disfrutar del proceso. Para mí eso es lo más importante. Da igual a quién admires o qué carrera sueñes tener, porque al final cada uno tiene su propio camino. Tú puedes pensar “ojalá tener la carrera de tal artista”, pero eso no sirve de nada si no disfrutas lo que estás haciendo tú. Lo importante es que lo que haces te llene de verdad a ti. Siempre habrá gente a la que le encante y gente a la que no, eso es inevitable. No puedes gustarle a todo el mundo. Por eso creo que lo más bonito es seguir tu camino, aprender de cada paso, equivocarte cuando toque y disfrutar del proceso, porque es ahí donde realmente está todo.

¿Hay espacio para volver a la interpretación, a hacer series o cine?

Nunca lo he descartado. La interpretación forma parte de mí y siempre va a estar ahí. Ahora mismo estoy más centrado en la música, porque es lo que más me llena y donde tengo puesta toda la energía, pero no siento que tenga que renunciar a nada. Si llega una propuesta interesante como actor, bienvenida sea. He hecho castings, he trabajado como actor y es un mundo que conozco y que me gusta. Simplemente ahora estoy en un momento vital y creativo en el que la música está en primer plano, pero la interpretación sigue siendo una parte importante de quién soy.

Mostrar Comentarios (0)

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *