YOUNG España

” Yo, Tonya”: El Jardinero y La Flor

Tonya Harding se convirtió en la primera mujer estadounidense en lograr un tripe axel en competición pero más allá de lo que consiguió sobre el hielo sus avatares personales eran mucho más intensos y desproporcionados. Yo, Tonya se centra en la vida personal y profesional de Tonya Harding pero con un estilismo formal muy alejado de los convencionalismos de cualquier película biográfica.

Craig Gillespie, director australiano de Lars y Una Chica de Verdad, entremezcla entrevistas a sus protagonistas con la visceral visión de una vida caótica, descompensada, llena de relaciones toxicas e inapropiadas para progresar y convertirse en la figura del patinaje que América quiere amar. Se trata de una historia real, lo que cuesta comprender es como eso ha pasado de verdad y como ningún otro director se ha fijado antes en una historia tan atractiva y con tantos momentos cinematográficos como para ser llevada a las salas. Todo en ella es audaz divertido e ingenioso hasta traspasar la pantalla, con la ruptura de la cuarta pared, para hacernos participes de la extravagante y entusiasta historia real que ven nuestros ojos.

Allison Janney encarna a la madre a la que todo el mundo odiaría si fuera su madre y con la que todos los espectadores sueltan carcajadas;  adoran la mordacidad y desfachatez de sus comentarios dolientes e hirientes hacia una hija maltrecha desde su nacimiento por la falta de empatía maternal. Ella es el personaje más extremo de una  película repleta de personajes oscuros, excesivos y extremadamente atractivos. Margot Robbie sale a la pista de hielo y deja a un lado la etiqueta de “cara bonita” del cine que se labró en El Lobo de Wall Street” como la esposa perfecta de Leonardo Dicaprio. En esta ocasión baja al barro, se ensucia y sufre por dar vida a una estrella a la que nadie ama ni apoya, y la película se eleva gracias a sendas interpretaciones formidables (con nominaciones a los Oscars de regalo).

La cámara de Gillespie saca la cuchilla y la clava en el hielo cuando acompaña al baile a Harding con un montaje ágil, rápido y sin vínculos a la cámara fija patinando junto a la protagonista y  acompañándola a su desfile de decisiones y relaciones equivocadas que la llevan hacia un destino poco alentador.

Yo Tonya se convierte así, en la película más fresca e irreverente del año y extraordinariamente basada en hechos reales, nada es igual a los biopics serios y académicos. Yo Tonya es el hermano gamberro de cualquier biopic sacado de los estudios americanos.

Agregar comentario

  • Responsable YOUNG España
  • Finalidad Moderar los comentarios.
  • Destinatarios Tu consentimiento.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puede consultar la información detallada en https://revistayoung.es/aviso-legal/.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Pablo Vergara

Sucríbete