En el último Galaxy Unpacked celebrado en San Francisco, Samsung no solo presentó la nueva serie Galaxy S26. También mostró la evolución de su audio wearable con la llegada de los nuevos Galaxy Buds4 y Galaxy Buds4 Pro, una generación que apuesta por un sonido más preciso, una cancelación de ruido más adaptativa y una integración más profunda con la inteligencia artificial.
La nueva serie no se plantea solo como unos auriculares inalámbricos más. Samsung los redefine como un asistente de audio personalizado que se adapta a cómo escuchas, cómo te mueves y cómo interactúas con tu smartphone.
Un diseño que nace de millones de datos
Los Galaxy Buds4 han sido desarrollados a partir de más de 100 millones de datos globales sobre la forma del oído y miles de simulaciones de ajuste. El resultado es un diseño ergonómico más refinado que promete mayor estabilidad y comodidad durante largas sesiones de uso, ya sea en el gimnasio, en el transporte público o durante una jornada de trabajo.

La zona de control por presión está situada donde los dedos descansan de forma natural, mejorando la respuesta táctil sin necesidad de realizar gestos incómodos. El estuche, ahora con acabado semitransparente, permite comprobar de un vistazo el estado de carga y refuerza esa idea de diseño práctico que combina estética y funcionalidad.
En cuanto a colores, Samsung mantiene los clásicos Blanco y Negro para ambos modelos y añade un Rosa Dorado exclusivo online en la versión Pro, una tonalidad con brillo sutil que convierte los auriculares casi en un accesorio de estilo.
Sonido de precisión con audio 24 bits
La verdadera evolución se percibe al escucharlos. En los Galaxy Buds4 Pro, Samsung incorpora por primera vez un woofer sin bisel que amplía la superficie de vibración en torno a un 20% respecto a la generación anterior. Esto se traduce en graves más profundos y una mayor sensación de cuerpo en la música.
El conjunto se completa con un tweeter refinado que permite disfrutar de audio en ultra alta resolución de 24 bits y 96 kHz, acercando la experiencia a lo que el artista grabó originalmente en estudio. El resultado es un sonido más detallado, con mejor separación de instrumentos y mayor claridad en agudos.
La cancelación activa de ruido también evoluciona. El nuevo algoritmo adapta la ANC a la forma del oído de cada usuario y al ajuste real del auricular, creando una experiencia más personalizada. Incluso en entornos ruidosos como ferias o estaciones, la sensación es la de entrar en un espacio sonoro propio.
Llamadas más claras y control sin manos
La calidad de las llamadas mejora gracias a Super Clear Call, una tecnología impulsada por aprendizaje automático que filtra el ruido ambiental y transmite la voz con mayor definición, incluso en situaciones complicadas. El soporte de ancho de banda ampliado permite que la voz se escuche más natural y menos comprimida.
Pero quizá lo más llamativo es la integración con el ecosistema Galaxy. Al abrir el estuche, el emparejamiento es automático en dispositivos compatibles y los ajustes pueden modificarse directamente desde el panel rápido del teléfono sin necesidad de entrar en aplicaciones adicionales.
Samsung introduce además una función especialmente interesante: los gestos de cabeza. Con un simple movimiento puedes responder o rechazar llamadas sin tocar el dispositivo. Es una función pensada para momentos en los que tienes las manos ocupadas, pero también anticipa una interacción más natural con el wearable.
Los comandos de voz permiten activar agentes de inteligencia artificial como Gemini o Perplexity directamente desde los auriculares, reduciendo aún más la dependencia del smartphone.
Más que auriculares, una extensión del ecosistema

Los Galaxy Buds4 alcanzan su máximo potencial cuando trabajan junto a un Galaxy S26. La experiencia se vuelve más fluida, más conectada y más intuitiva. La combinación de sonido de alta resolución, cancelación adaptativa y control gestual posiciona esta generación como una de las más completas dentro del ecosistema Android.
Samsung no solo mejora el hardware. Está redefiniendo cómo interactuamos con el audio. Y eso, en un mundo donde escuchamos más contenido que nunca, importa.








