El ecosistema competitivo de los esports sigue consolidando sus referentes, y uno de ellos vuelve a estar en el centro de la conversación. La Razer Iskur V2 se ha convertido en la silla gaming más utilizada por jugadores profesionales, según los últimos datos de ProSettings.net a marzo de 2026.
Este reconocimiento no llega solo. La marca también lidera en otras categorías clave dentro del entorno competitivo, con periféricos que dominan el uso entre jugadores profesionales, reforzando su posición dentro del sector.
La ergonomía como ventaja competitiva
En el alto rendimiento, cada detalle cuenta. Y en los esports, donde las sesiones pueden alargarse durante horas, la ergonomía deja de ser un extra para convertirse en una necesidad.
La Iskur V2 ha sido diseñada precisamente con ese enfoque. Su estructura busca adaptarse a distintas posturas de juego, ofreciendo soporte constante en la zona lumbar y favoreciendo una posición estable durante largos periodos de uso.
Este tipo de soluciones responden a una realidad cada vez más evidente: el rendimiento no depende solo del hardware, sino también del confort.
Llega la nueva generación de sillas gaming
Aprovechando este posicionamiento, Razer amplía su catálogo con la nueva Iskur V2 NewGen, una evolución que introduce mejoras centradas en la comodidad y la personalización.

Entre sus novedades destaca un sistema de soporte lumbar dinámico que se ajusta automáticamente al peso y la postura del usuario, junto a materiales diseñados para mejorar la transpirabilidad y la resistencia en sesiones prolongadas.
También incorpora un asiento de doble densidad pensado para reducir la presión, reposabrazos completamente ajustables y un diseño más amplio que permite mayor libertad de movimiento.
La nueva gama llega en dos versiones. La Iskur V2 NewGen se sitúa en 699,99 euros, mientras que la versión Iskur V2 X NewGen parte de 399,99 euros. Ambos modelos ya están disponibles a través de la web oficial de la marca y en tiendas seleccionadas.
Un estándar que va más allá del gaming
El auge de este tipo de productos refleja una tendencia más amplia: la profesionalización del entorno de juego. Las configuraciones ya no se centran únicamente en potencia, sino en crear espacios optimizados para el rendimiento.
En este contexto, las sillas gaming dejan de ser un accesorio y pasan a formar parte de la herramienta de trabajo. Y en ese terreno, Razer sigue marcando el ritmo.











