Casi uno de cada dos españoles considera que las mujeres siguen encontrando más dificultades que los hombres a la hora de crear y desarrollar un negocio. Así lo refleja el último estudio presentado por Mastercard, que analiza la percepción social del emprendimiento femenino y la experiencia real de quienes han emprendido en España. Según los datos, el 45,7% de la población cree que las mujeres parten con desventaja, una percepción que aumenta hasta el 58,3% entre las propias mujeres, frente al 33,1% de los hombres.
La investigación se dio a conocer durante la primera edición de los premios MasterWomen: emprendimiento femenino, legado y futuro, impulsados junto a la Asociación Española de Mujeres Empresarias (ASEME), una iniciativa destinada a visibilizar el talento emprendedor femenino en todo el país.
La conciliación sigue siendo el principal freno
El estudio identifica la conciliación entre vida profesional y responsabilidades familiares como la mayor barrera para emprender. Un 59% de los encuestados señala este factor como el principal obstáculo, porcentaje que asciende al 67,7% entre las mujeres.

A esta dificultad se suman los prejuicios y estereotipos de género dentro del entorno empresarial (35,1%) y la burocracia administrativa (30%), que continúa apareciendo como uno de los grandes retos estructurales del ecosistema emprendedor español.
Pese a estas barreras, el emprendimiento femenino es percibido como clave para el desarrollo económico y social del país: el 78,9% de los españoles considera fundamental el papel de las mujeres emprendedoras, cifra que supera el 83% entre las encuestadas.
Falta de apoyo institucional y acceso complejo a financiación

Más del 40% de los participantes califica como insuficiente el apoyo institucional al emprendimiento en su región, una valoración especialmente crítica entre mujeres (47,6%). Entre las medidas más demandadas destacan políticas de conciliación más flexibles (57,8%), la simplificación administrativa (48,7%) y ayudas económicas específicas (42,3%).
El acceso a financiación sigue siendo otro de los grandes desafíos. Tres de cada cuatro emprendedores españoles han necesitado financiación externa y más del 80% reconoce haber encontrado dificultades para conseguirla. Esta percepción vuelve a ser más acusada entre mujeres, donde alcanza el 84,9%.
Emprender con recursos propios, la opción mayoritaria

El informe revela que el 66,8% de los emprendedores inició su negocio con recursos propios, mientras que solo un tercio recibió apoyo financiero externo, principalmente de familiares o entidades bancarias.
Entre las motivaciones principales para emprender destacan la búsqueda de independencia profesional (34,7%) y la mejora económica (25,4%). Sin embargo, la burocracia continúa siendo el mayor reto personal al iniciar un proyecto empresarial, seguida por la captación de clientes y la falta de apoyo.
Digitalización y ciberseguridad, nuevos retos empresariales
La digitalización ha tenido un impacto positivo para cerca del 40% de los negocios analizados, aunque todavía existen dificultades de adaptación tecnológica. Entre las principales preocupaciones actuales destacan la protección de datos de clientes (33,3%) y la gestión de la seguridad digital (31,3%).
MasterWomen, visibilidad para el emprendimiento femenino
Como respuesta a las conclusiones del estudio, Mastercard y ASEME han puesto en marcha los premios MasterWomen, destinados a reconocer proyectos liderados por mujeres y fomentar su crecimiento empresarial.

En esta primera edición, Sara Sorribes (Vidrio Sorribes, Valencia) recibió el premio principal, mientras que María Castro Molera (El Milagrito Industrias Químicas, Sevilla) y Yukonda Esparragoza (Lavandería Romeral, Las Palmas) fueron reconocidas como finalistas. La ganadora obtuvo 6.000 euros y las finalistas 3.000 euros cada una, además de acceso a herramientas de digitalización y ciberseguridad.
Desde Mastercard subrayan que apoyar a las emprendedoras es clave para la economía digital actual y forma parte del compromiso global de la compañía de conectar y proteger a 500 millones de personas y pequeñas empresas antes de 2030.

