El artista toledano Pole ha publicado Punto Cero, su tercer álbum de estudio, un trabajo que ha funcionado como cierre y, al mismo tiempo, como punto de partida. Once canciones que miran hacia atrás para entender el origen y volver a tomar impulso, dibujando una carretera emocional que avanza entre la nostalgia sonora y la necesidad de recomposición personal.
El disco llegó el viernes 16 de enero, poniendo fin a una etapa que se había ido construyendo single a single durante los últimos meses. Con Punto Cero, Pole ha confirmado un ejercicio de introspección poco habitual en su trayectoria, ordenando el ruido de una carrera acelerada y transformándolo en un relato coherente y honesto.
Un disco marcado por la introspección y la recomposición
Tras un 2025 complejo, atravesado por parones obligados y un proceso personal de reajuste, el artista ha utilizado este álbum como una forma de recomponer piezas. Él mismo ha definido Punto Cero como el resultado de un año difícil y, al mismo tiempo, como su mejor disco hasta la fecha. No se trata de un trabajo triste, sino de un álbum honesto, que asume las heridas sin dramatizarlas.
El sonido del disco remite a los códigos que formaron a Pole, pero sin caer en una nostalgia vacía. Hay mirada al pasado, sí, pero siempre con la intención de avanzar. El álbum alterna momentos de energía y pausa, reflejando ese tránsito entre lo vivido y lo que está por venir.
Colaboraciones como reflejo generacional
A nivel sonoro, Punto Cero se mueve con naturalidad entre el pop en español, la emoción melódica y un poso urbano que sigue siendo marca de la casa. El disco se apoya en colaboraciones que funcionan como puntos de apoyo generacionales. Desde la electricidad compartida con Funzo y Hens, hasta el puente tendido con nombres clave del pop-rock nacional como Pignoise, Despistaos o Leire Martínez.
Cada colaboración aporta un matiz distinto que termina definiendo el tono emocional del álbum, una gama cromática que el propio artista ha descrito como burdeos: intensa, madura y contenida. Más que una suma de nombres, el disco plantea un diálogo entre etapas, estilos y formas de entender la canción.
Del álbum al directo, un mismo concepto
La gira KM.0 Tour de Pole recorrerá buena parte de España a lo largo de los primeros meses de 2026, consolidando el directo como una extensión natural de Punto Cero. El tour arrancará el 30 de enero en Gijón (Teatro Albéniz) y continuará el 31 de enero en León (Studio 54), antes de pasar por Valladolid (Sala Lava, 20 de febrero), Valencia (Joy Multiespacio, 7 de febrero) y Pamplona (Sala Zentral, 19 de febrero).

En marzo, la gira sumará paradas en Murcia (Sala Mamba!, 7 de marzo), Málaga (París 15, 6 de marzo), Granada (Industrial Copera, 13 de marzo), Sevilla (Sala Custom, 14 de marzo), Bilbao (Santana 27, 20 de marzo) y Burgos (Andén 56, 21 de marzo), antes de llegar a Santiago de Compostela (Sala Capitol, 27 de marzo).
El recorrido se cerrará el 24 de abril en Barcelona (Sala Apolo), poniendo el broche final a una gira que une pasado y presente en un mismo viaje emocional sobre el escenario.
El propio título del disco encierra una historia significativa. El proyecto iba a llamarse inicialmente KM0, pero Pole decidió rebautizarlo como Punto Cero para evitar la asociación con el universo “KM0” de Pablo Alborán. Lejos de ser un detalle menor, el cambio terminó reforzando el concepto del álbum: renombrarlo fue también un ejercicio de reubicación, foco y claridad.

