Asha

ASHA: «Esta carrera, la música, desgasta muchísimo»

La artista explora identidad, sonido y libertad creativa en una candidatura que mira más allá

La participación de ASHA en el Benidorm Fest llega sin una hoja de ruta cerrada ni una estrategia calculada al milímetro. Turista es, más que una candidatura pensada para competir, una extensión natural de su universo creativo: una canción que bebe del pop clásico, de la chanson francesa y de una forma de entender la música como desplazamiento constante.

En esta conversación, Asha habla sin prisas sobre el festival, el proceso creativo, la industria musical, la presión mediática y el futuro de un proyecto que sigue creciendo desde la independencia.

El Benidorm Fest y la ausencia de un plan cerrado

El hecho de que el Benidorm Fest ya no esté vinculado directamente a representar a España en Eurovisión, ¿te ha supuesto un cambio de planteamiento?

La verdad es que no demasiado, porque nunca puedes dar nada por hecho. No sabes si vas a ganar o no, así que no puedes construir todos tus planes alrededor de eso. Cuando pensaba en Eurovisión, la idea era llevar una canción que pudiera viajar por Europa, que tuviera distintos idiomas y una temática que conectara con mucha gente. Pero ahora mismo estoy más en el presente, con curiosidad por ver qué sucede, que en hacer cálculos a largo plazo.

Se habla mucho de las normas lingüísticas. ¿Has tenido que adaptar la letra de Turista para cumplir porcentajes?

No, porque la canción ya nació así. Desde el principio tenía alrededor de un 60% en español, así que no he tenido que cambiarla por ese motivo. No ha sido una adaptación forzada ni una decisión tomada a posteriori, sino algo que formaba parte de la propia identidad de la canción.

Lo que sí es verdad es que en el Benidorm Fest se van a notar algunos cambios. Son pequeños detalles, ajustes que forman parte del propio proceso del festival y de llevar una canción al escenario, pero sin perder la esencia original. Para mí era importante que cualquier cambio tuviera sentido creativo y no respondiera solo a una norma o a una exigencia externa.

El sonido de Turista y la influencia del pop clásico

La canción tiene una clara referencia a la chanson francesa y al pop de los años cincuenta y sesenta. ¿Cómo llegas a ese sonido?

Fue algo muy natural. En ese momento estaba escuchando muchísima música de esa época, sobre todo música francesa. Crecí en Marruecos escuchando muchos estilos distintos y, sin darme cuenta, todo eso se queda dentro. No hubo un plan consciente de decir “voy a hacer algo así”, simplemente estaba creando desde lo que estaba disfrutando en ese momento. Creo que por eso Turista suena honesta, porque no responde a una estrategia sino a un estado vital.

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Podrías haber optado por un pop más urbano o incluso por sonidos más cercanos a lo árabe. ¿Nunca lo contemplaste?

Siempre lo contemplo todo, pero no fuerzo nada. En ese momento no era lo que me salía. Para mí es importante respetar el momento creativo en el que estoy. Si empiezo a pensar demasiado en lo que “debería” hacer, pierdo la conexión con lo que realmente quiero contar.

El después del festival y la posibilidad de un EP

Con la visibilidad del Benidorm Fest, ¿te planteas lanzar un disco o un EP este año?

Me encantaría hacer al menos un EP, que hoy en día es casi el formato natural para muchos artistas. Cinco o seis canciones que puedan dialogar con el universo de Turista o acompañar ese single. El problema es que el Benidorm Fest no estaba en mis planes y ahora todo va más rápido. Tengo material, pero necesito tiempo para aterrizarlo bien y hacerlo con calma. Ojalá pueda salir en los próximos meses.

Si no hubieras sido seleccionada, ¿cómo imaginabas este año?

Mi idea, desde finales de 2025, era empezar a sacar canciones poco a poco, con calma, como artista independiente y sin este foco mediático. Quería recuperar un ritmo propio, volver a construir desde lo pequeño y desde la constancia, sin la presión de una gran exposición.

Tenía en mente un EP más nostálgico, más otoñal, casi invernal, muy distinto a Turista. Un trabajo más introspectivo, pensado para escucharse despacio, y después ir publicando canciones más luminosas, más cercanas al verano, casi como dos momentos creativos muy diferenciados.

Venía de una etapa larga sin poder publicar música y necesitaba sacar material, construir repertorio y volver a sentir continuidad. Más que lanzar canciones sueltas, necesitaba recuperar la sensación de estar en movimiento y de tener una narrativa propia como artista.

Crear sin red: la presión, el hate y la salud mental

El Benidorm Fest también implica exposición y críticas. ¿Cómo te preparas mentalmente?

No lo he pensado tanto como quizá debería, pero soy consciente de que está ahí. Cuando critican un proyecto es una cosa, pero cuando el ataque es personal es mucho más complicado. Forma parte del juego y de este trabajo. Creo que hay que aprender a convivir con ello, no tomárselo como algo personal y, sobre todo, no estar leyendo constantemente comentarios. Siempre va a haber críticas, estés tú u otra persona en ese lugar.

¿Cómo estás viviendo la preparación de la puesta en escena?

Es una parte que me encanta. Siempre he trabajado mis proyectos visuales con mucho detalle, pero esta es la primera vez que preparo algo pensado específicamente para un show en directo. He investigado mucho, he pensado cómo sería Turista si fuera un videoclip llevado al escenario y lo he compartido con todo el equipo creativo. Ha habido mucho intercambio de ideas y creo que va a quedar muy bonito. Aun así, el día del directo siempre tiene un punto de vértigo, porque hay cosas que no puedes controlar del todo.

Una discografía entendida como viaje

Escuchando tu trayectoria, todo parece girar alrededor del viaje. ¿Es algo consciente?

Creo que es parte de mi personalidad. Soy muy exploradora y me atraen mucho las sensaciones nuevas, tanto a nivel musical como visual. Nunca me ha interesado quedarme en un solo lugar creativo o repetir una fórmula que ya funciona.

De pequeña me fascinaba ver cómo mis artistas favoritos cambiaban, cómo cada etapa era distinta a la anterior. Me gustaba que me sorprendieran, que no hicieran siempre lo mismo, que cada disco tuviera su propio universo. Creo que esa forma de entender la música se me quedó muy dentro.

Nunca planifico demasiado lo que voy a hacer después. Trabajo mucho desde el momento en el que estoy, desde lo que estoy viviendo. Quizá este EP sea la primera vez que aterrice una idea concreta y la siga hasta el final, pero incluso así necesito que el proyecto sea honesto con mi estado emocional y vital.

Para mí la música siempre tiene que reflejar ese lugar. No me interesa hacer canciones que no me representen solo porque encajan en un contexto concreto. Me gusta pensar que, cuando alguien escucha mi música, también está viajando conmigo, entrando en el universo en el que yo me encuentro en ese momento.

Componer para otros y la dureza de la industria musical

Has trabajado como compositora para otros artistas. ¿Qué cambia cuando escribes para ti y cuando escribes para otros?

Cuando escribo para otros estoy mucho más centrada. No hay espacio para la indecisión. Mi responsabilidad es hacer una buena canción y entregarla. No tengo que pensar en calendarios, campañas, presupuestos o logística. En mi proyecto, en cambio, soy compositora, artista, gestora, productora… Tengo que decidirlo todo y eso es muy desgastante. Es como una batalla constante entre todas las versiones de mí misma que existen dentro del proyecto.

¿Qué consejo darías a alguien que sueña con dedicarse a la música?

Solo lo recomendaría si no hay ninguna otra cosa que te haga igual de feliz. Esta es una carrera muy dura y desgasta muchísimo, más de lo que parece desde fuera. Hay una idea muy romántica alrededor de la música, pero la realidad es otra, mucho más exigente y solitaria.

Hoy en día no basta con tener talento ni con cantar bien. Nadie va a venir a buscarte por eso. Ese relato ya no existe. Tienes que construir un proyecto que ya funcione, invertir en ti, crear una infraestructura y sostenerla en el tiempo. Es un trabajo constante y muchas veces invisible.

Es muy parecido a emprender un negocio. Tú eres el producto, pero también eres quien toma todas las decisiones, quien asume los riesgos y quien se equivoca. Si tú no te lo haces a ti mismo, nadie va a venir a hacerlo por ti.

Por eso hace falta mucho amor por la música para aguantar en este medio durante años. No solo pasión, sino convicción, paciencia y una resistencia emocional muy grande para seguir incluso cuando no hay resultados inmediatos.

Mirar a los demás desde dentro del certamen

Si no participaras en el Benidorm Fest, ASHA, y fueras jurado, ¿cuáles serían tus favoritas del Benidorm Fest?

Mis dos grandes favoritas están muy cerca: Matadora de Rosalinda y Te amaré de Tony Glocks y Lucy Callis. Te amaré tiene un estribillo muy potente, muy visceral, con una energía muy salvaje, aunque a nivel compositivo le veo cosas mejorables. Matadora me impactó desde el primer segundo, es muy diferente y tiene mucha personalidad. También me gusta la propuesta de Julia Medina y María León por su mensaje y su energía conjunta.

Para cerrar, ¿hay algo que te gustaría hacer con Turista más allá del escenario?

Me encantaría que tuviera una edición física, como un casete o un mini vinilo, algo que encaje con el universo de la canción. También me gustaría crear merchandising especial, pero todo depende de los tiempos y de cómo vaya creciendo el proyecto. Estoy empezando y quiero hacer las cosas con sentido.

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