Desde su llegada a España, Just Eat ha vivido una transformación paralela a la de los hábitos de consumo. Lo que comenzó como una plataforma centrada en el pedido de comida a domicilio se ha convertido, quince años después, en un servicio transversal que cubre desde una cena improvisada hasta una compra de última hora. Con motivo de su aniversario, la compañía ha hecho balance a través de una selección simbólica: los 15 productos que mejor explican cómo ha evolucionado el delivery en este tiempo.
Durante este periodo, Just Eat ha pasado de canalizar pedidos puntuales a integrarse en la rutina diaria de millones de personas. La plataforma no solo ha ampliado su catálogo de restaurantes, sino que ha incorporado supermercados, parafarmacias, tiendas especializadas, productos de cuidado personal, artículos para mascotas, librerías o floristerías. El delivery ha dejado de ser una solución ocasional para convertirse en un servicio que acompaña distintos momentos del día y diferentes necesidades.

Este recorrido también refleja un cambio profundo en la percepción del pedido a domicilio. Ya no se limita al ocio o al fin de semana, sino que responde a la búsqueda de conveniencia, rapidez y flexibilidad. Desde desayunos hasta compras urgentes, el delivery se ha adaptado a un consumidor que prioriza el ahorro de tiempo sin renunciar a la variedad.
Los 15 productos que explican una forma de consumir
La selección de productos que Just Eat destaca en su 15º aniversario funciona como una radiografía de estos cambios. En ella conviven clásicos del delivery con pedidos que hace una década habrían resultado impensables. La hamburguesa se mantiene como uno de los pilares del servicio, evolucionando desde versiones sencillas hasta propuestas gourmet. Junto a ella, la pizza continúa siendo uno de los grandes símbolos del pedido a domicilio, asociada tanto a la celebración como a la comodidad cotidiana.

La comida asiática, con el sushi como principal exponente, marcó un punto de inflexión al introducir opciones percibidas como más sofisticadas o saludables dentro del delivery. A este bloque se suman platos versátiles como el pollo, en sus múltiples preparaciones, o la tortilla de patata, que se ha consolidado como uno de los productos españoles más demandados, demostrando que la tradición gastronómica también encuentra su espacio a domicilio.
Otros productos reflejan la ampliación del servicio más allá de la comida preparada. El pan, el café y la bollería han impulsado el pedido a primera hora del día, confirmando que el delivery ya no entiende de horarios. Las bebidas, desde refrescos hasta cervezas o vermut, se han convertido en un complemento habitual para comidas y reuniones.

La lista incluye también categorías que evidencian un cambio estructural: frutas y verduras frescas, productos de parafarmacia, artículos de higiene personal o test de embarazo. Estos pedidos ponen de relieve la dimensión práctica del servicio, donde la rapidez, la discreción y la disponibilidad inmediata se convierten en factores clave. Incluso productos como flores o artículos para adultos subrayan que el delivery ha incorporado un componente emocional y funcional que va más allá de lo gastronómico.
El delivery como parte de la vida cotidiana
El balance de estos quince años apunta a una conclusión clara: el delivery se ha integrado en la vida diaria de los consumidores españoles. La diversidad de productos más demandados muestra cómo el servicio ha dejado de responder a una única necesidad para convertirse en una solución flexible y adaptada a contextos muy distintos.

Desde un aperitivo improvisado con charcutería y quesos hasta una emergencia doméstica cubierta con artículos básicos, el delivery ha ampliado su papel como herramienta de conveniencia. En este sentido, la evolución de Just Eat refleja una tendencia más amplia del consumo urbano, donde el acceso rápido a productos y servicios se valora tanto como la variedad de opciones disponibles.
De cara al futuro, la compañía anticipa que esta evolución continuará. La demanda de soluciones personalizadas, la ampliación de categorías y la integración del delivery en nuevas rutinas apuntan a un modelo cada vez más transversal. Los 15 productos que han marcado estos primeros quince años no solo resumen el camino recorrido, sino que sirven como indicador de cómo el pedido a domicilio seguirá adaptándose a las necesidades reales de las personas.


