CineCríticas

“La Hija De Un Ladrón”: Heridas Familiares

0

El año pasado, la industria cinematográfica de nuestro país creció de muchas formas. Pero una de las más significativas fue la irrupción de directoras noveles dotadas de una narración firme, sincera y cálida, como si hubieran dirigido ya dos o tres largometrajes anteriormente. En ese selecto grupo nos podíamos encontrar a Celia Rico con su Viaje al Cuarto de una Madre, a Andrea Jaurrieta en Ana de Día o a Arantxa Echevarría con Carmen y Lola. Películas pequeñas, aparentemente sencillas pero arrolladoras en su texto y en su composición. Pues bien, Belén Funes debería entrar de lleno en ese conjunto de directoras gracias a su ópera prima, La hija de un Ladrón.

En el relato Funes le entrega todos los engranajes de la cinta a Greta Fernández, Sara en la ficción. Y Greta (Mejor actriz en el pasado Festival de San Sebastián) los recoge con templanza y con la valentía de su personaje, sabiéndose protagonista de una película donde todo gira en torno a ella. Ella es la hija de un ladrón, un ladrón (Eduard Fernández) del que no sabemos casi nada, pero ni él ni de nadie. Es una película donde lo que se oculta es más latente que lo que se dice, donde los gestos valen el doble y donde las miradas perpetran la nefasta relación que hay entre los protagonistas. Eso sí, no pueden olvidarse, ni abandonarse, al igual que no pueden mirarse. Es una película sobre la imposibilidad de abandonar tu destino y huir de tu propia sangre. “No puedo olvidarle porque lo llevo en la cara” le espeta la protagonista al padre de su hijo.

Desde un primer momento, la cámara recoge esa temeridad de la protagonista por encariñarse de nuevo por un padre que nunca estuvo, y lo recoge con firmeza sin caer en dramatismos y ensuciándose en los conflictos necesarios hasta construir una película verdadera que trasmite sinceridad y abandono a partes iguales.

Con semejanzas temáticas con Techo y Comida (2015), donde Natalia de Molina también encarnaba a una madre sin recursos en busca de mantener a su hijo como pudiera. La hija de un ladrón va más allá y no solo plantea la sociedad insolidaria donde eres lo que tienes; sino que su estructura dibuja también una relación fraternal hiriente, de la que no se puede escapar, y unas personas alrededor que son daños colaterales de dicha relación. Una mezcla de drama familiar con tintes de cine social donde los silencios dictan más que las palabras, donde los desencuentros hablan más que los encuentros y donde la pareja protagonista se mira, se reconoce, pero no se comprende. Una cinta sobre el amor, la familia y la soledad del ser humano en el que nadie es feliz con lo que tiene, porque en el fondo sabe que no tiene nada. Una historia de esa búsqueda, de esa conectividad grupal donde ni Sara ni su padre están, ni estarán.

Pablo Vergara

El 2020 lucharemos por la igualdad de las mujeres LTB

Previous article

Lo Mejor del NiceOne 2019

Next article

You may also like

Comments

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Información básica sobre protección de datos

  • Responsable YOUNG España .
  • Finalidad Moderar los comentarios. Responder las consultas.
  • Legitimación Su consentimiento.
  • Destinatarios OVH.net.
  • Derechos Acceder, rectificar y suprimir los datos.
  • Información Adicional Puede consultar la información detallada en el Aviso Legal.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

More in Cine