Opinión

Cada 40 segundos

0

Imagínate por un momento, sentado/a al lado de la persona más importante de tu vida. Charláis animadamente, reís, puede que incluso discutáis un poco por alguna tontería. Pero termináis dándoos un abrazo. ¿Lo imaginas? De acuerdo, ahora imagina que sigues sentada, pero esta vez, el escenario no es vuestra cafetería favorita o el sofá de casa. No, se trata de su funeral. Esa persona se ha suicidado. ¿Qué le dirías ahora? Y más importante aún, ¿qué te dirías a ti mismo/a?

Cada 40 segundos, alguien se suicida (según la OMS – Organización Mundial de la Salud). Eso quiere decir que cada 40 segundos, alguien tiene que soportar el peso de haber perdido a alguien por suicidio.

¿Sabías que el suicidio es la segunda causa de defunción entre los y las jóvenes de 15 a 29 años? Y aún así, sigue siendo un tema tabú. Somos tan jodi**mente cobardes que no nos atrevemos a hablar de ello. Y a su vez, somos tan jodi**mente egocéntricos que no nos hemos parado a tender la mano a quién nos gritaba “socorro”.

Todos tenemos problemas. Pero su magnitud depende de las lentes a través de las que los miremos. Hay personas que necesitan ayuda para ver el lado bueno de las cosas. Y hay otras que les niegan esa ayuda. Es por eso que muchos piensan que “no está bien, no estar bien”. ¿Pero queréis saber algo? “A veces está bien, no estar bien”. Porque no es de débiles pedir ayuda, sino más bien, todo lo contrario. Pero nadie nos lo ha enseñado antes… Y es una lástima. 

No estamos solos. Hay miles de millones de personas ahí fuera, luchando contra los mismos demonios con los que nos enfrentamos nosotros mismos cada día. Si nos paramos a pensarlo, sólo una pequeña parte de la población admitirá que su vida no es tan perfecta como parece a ojos ajenos. De esa pequeña parte, sólo un reducido número de individuos va a decir que no están satisfechos con sus vidas. Y de ese reducido número, otro muchísimo más acotado va a admitir que ha llegado a considerar la opción del suicidio.

Nos enfrentamos a una sociedad repleta de estigmas en torno al suicidio y a los trastornos mentales. ¿Por qué no los rompemos?

Décadas atrás, las personas que sufrían algún tipo de enfermedad mental eran encerradas y tachadas de “locos”. Se les sometía a torturas (de carácter físico) que, se decía, eran para curar a los enfermos. Por suerte, ahora ya no se utilizan esos impactos físicos, aunque la gente sigue siendo igual de hipócrita, pues siguen habiendo burlas, chistes de mal gusto e incluso insultos hacia este tipo de enfermedades y hacia quiénes las sufren. ¿Cómo era eso que me dijeron hace tiempo? Ah, sí, que “la especie humana es la más evolucionada del planeta”. (Aún me estoy riendo).

Somos egoístas y egocéntricos. No nos paramos a mirar a nuestro alrededor. No nos fijamos en esa chica del autobús que tiene unos pequeños cortes en las muñecas. Ni tampoco en ese compañero del instituto que es el blanco de todas las agresiones (no sólo físicas, pues las psicológicas también cuentan). ¿Y que me dices de esa amiga que, cada vez que la ves, está más y más delgada? No haces nada al respecto, ¿verdad? Bajas la mirada y sigues con tu vida.

De acuerdo, vuelve a imaginarte sentado/a al lado de la persona más importante de tu vida. Tápate los oídos, mírala a los ojos y escucha lo que ellos te dicen, porque puede que te estén pidiendo ayuda.

Recuerda que en los próximos 40 segundos, alguien va a decidir quitarse la vida y, lo peor de todo es que lo va a conseguir. Ese alguien puede ser él o ella. U otro amigo o amiga. Un familiar o incluso un conocido. Puede que sea esa chica del bus con cortes en los brazos, el compañero del instituto víctima de bullying, o esa amiga que sufre anorexia. Sea quién sea, lo único que importa es que el mundo va a perder a otra vida. ¿Qué vas a hacer tú para evitarlo?

Aún queda mucho por aprender y conocer. Mucho por lo que luchar. Muchos estigmas y barreras por romper. Mucho de lo que hablar. Sí, sobretodo, mucho de lo que hablar. No te quedes callado. Pide ayuda si la necesitas. Ayuda a los demás si son ellos los que te la piden. Yo no te conozco pero te diré que: eres importante. Tu vida importa. Tus acciones importan. De verdad, escúchame: importas.

Irene Altozano
Yo soy muchas cosas: soy mujer, feminista, de Barcelona, viajera, apasionada, soñadora... Mi título universitario dice que soy "Graduada en Publicidad y Relaciones Públicas", pero me considero más una Storyteller. Porque lo cierto es que "Vivo soñando y sueño viviendo. Y todo ello lo escribo. Sólo así consigo sentirme libre".

Los IMPRESCINDIBLES por MARIA HALLER

Previous article

IMAGINE un futuro mejor para la infancia

Next article

You may also like

Comments

Comments are closed.

More in Opinión